16/02/2026 - Edición Nº1105

Policiales

A 32 años del caso

“Mendigar justicia”: Matías Bagnato y el reclamo de las víctimas por un lugar en el proceso judicial

16/02/2026 | El único sobreviviente de la Masacre de Flores relató el recorrido compartido con otras víctimas y cuestionó un sistema judicial que, durante años, lo dejó fuera de las decisiones que afectaban su propia vida.



Cuando Matías Bagnato habla de justicia, lo hace desde una experiencia colectiva. “Las víctimas tenemos que mendigar justicia”, dice al describir el camino que recorrió durante años dentro del sistema penal.

En la entrevista realizada en El Living de NewsDigitales, el único sobreviviente de la masacre de Flores, ocurrida en febrero de 1994, explicó que uno de los golpes más duros fue descubrir que no tenía ningún lugar en la ejecución de la pena. “Yo no existía para la Justicia”, afirmó. Según contó, las decisiones sobre el asesino de su familia se tomaban sin notificarlo. “Me enteraba de las cosas de casualidad o por los medios”, agregó.

Esa exclusión no fue una experiencia personal. “Cuando empecé a hablar con otras víctimas, me di cuenta de que nos pasaba a todos lo mismo”, dijo. En ese recorrido mencionó su vínculo con las Madres del Dolor y con familiares de otras causas. “Hablábamos el mismo idioma”, resumió.

El caso que marcó su vida ocurrió el 17 de febrero de 1994, cuando la vivienda familiar de Bagnato, en el barrio porteño de Flores, fue incendiada de manera intencional. El fuego provocó la muerte de sus padres, sus dos hermanos menores y un amigo que se encontraba en la casa. Matías, que entonces tenía 16 años, fue el único sobreviviente.

La investigación judicial determinó que el incendio no fue accidental y concluyó con la condena a prisión perpetua de Fructuoso Álvarez González, señalado como autor del crimen, quien años más tarde recuperó la libertad a raíz de un vacío legal.

Bagnato remarcó que, en muchos casos, la única herramienta para ser escuchados fue la exposición pública. “Sin los medios, yo no estaría vivo”, afirmó. Y agregó: “Es tristísimo decirlo, pero cuando una causa se hace mediática, la Justicia funciona distinto”.

Ese aprendizaje colectivo fue lo que impulsó la pelea por cambios normativos. “No puede ser que el victimario tenga más derechos que la víctima”, sostuvo. Para él, la ley de víctimas representó un avance, pero no una solución definitiva. “Se ganó algo, pero falta muchísimo”, advirtió.

En ese sentido, cuestionó la lógica del sistema penal. “Todo gira alrededor del condenado, y nadie se pregunta qué pasa con los que quedamos vivos”, dijo. Y añadió: “A nosotros nadie nos explica nada, nadie nos cuida”.

Para Bagnato, la frase “mendigar justicia” sintetiza una experiencia que excede su historia personal. “Yo tuve micrófono, pero hay un montón que no lo tienen”, señaló. Por eso, insistió en que su voz no busca solo contar lo que le pasó, sino visibilizar una desigualdad estructural. “No es solo por mí. Es por todos los que no pueden hablar”, concluyó.