La investigación judicial por las irregularidades en la venta de dólar oficial durante el gobierno de Alberto Fernández sumó una prueba de alto impacto: audios que exponen presuntas maniobras de corrupción dentro del Banco Central y sugieren complicidad de autoridades superiores.
Según trascendió, importantes grabaciones fueron entregadas a la Justicia por un arrepentido y ya están en poder del juez federal Sebastián Casanello.
Los audios involucran al empresario Elías Piccirillo, exmarido de Jesica Cirio, y a Romina García, inspectora del BCRA, quien reconoce la existencia de una estructura ilegal dentro del organismo.
En una de las conversaciones, García admite ante Piccirillo que las maniobras no eran aisladas y que contaban con aval interno. “Había gente arriba toda entongada, ¿entendés?”, se la escucha decir en el audio incorporado al expediente.
La charla está fechada el 1 de febrero de 2025 y forma parte del material que la Justicia analiza como evidencia de asesoramiento ilegal a privados para acceder al dólar oficial en plena vigencia del cepo cambiario.
En el diálogo, la funcionaria reconoce que desde el Central se asesoraba a Francisco Hauque, socio de Piccirillo, a cambio de beneficios indebidos. Incluso admite que se trataba de una práctica prohibida.
“Pero no podemos eso. Está prohibido eso”, dice García en uno de los tramos de la conversación, dejando constancia de que los funcionarios conocían la ilegalidad de las maniobras.
El material fue aportado por Carlos Sebastián Smith, alias “El Lobo”, un oficial retirado de la Policía Federal que trabajaba para Piccirillo y decidió colaborar con la Justicia.
Según su declaración, Hauque tenía amenazados a directivos del Banco Central para poder operar sus financieras y acceder al dólar oficial en un contexto en el que la brecha cambiaria superaba el 100%.
En los audios, García intenta presentarse como víctima de presiones, pero al mismo tiempo afirma que las denuncias internas nunca prosperaron durante la gestión de Miguel Ángel Pesce al frente del BCRA.
“En ese momento todos los de arriba lo sabían… mostramos todo arriba y nadie hizo nada. Nadie movió un dedo”, se escucha decir a la funcionaria.
A partir de esta evidencia, la Justicia federal ordenó a fines del año pasado el allanamiento de cinco funcionarios del Banco Central, incluida García, y el secuestro de celulares y computadoras.
Piccirillo, que actualmente cumple prisión domiciliaria por otra causa vinculada al armado de expedientes y narcotráfico, habría grabado la conversación con la funcionaria con el objetivo de extorsionar a su propio socio, según consta en la investigación.