27/01/2026 - Edición Nº1085

Política

Septiembre del 2013

Techint bajo la lupa: el día que Cristina Kirchner destrozó a Paolo Rocca

27/01/2026 | La figura de Paolo Rocca volvió al centro de la escena por la licitación que perdió contra una empresa india. Los límites de la industria nacional.



La relación entre Cristina Fernández de Kirchner y Paolo Rocca, titular del grupo Techint, ha estado marcada históricamente por una dinámica sinuosa, con momentos de cooperación pragmática y otros de fuerte confrontación política y discursiva.

Uno de los episodios más elocuentes de ese vínculo se produjo en septiembre de 2013, cuando un cruce público derivó en desmentidas, cartas cruzadas y acusaciones contra el rol del diario Clarín en la difusión de supuestas declaraciones del empresario.

A más de una década de aquel contrapunto, el nombre de Rocca y de su holding vuelve al centro del debate público, esta vez por la pérdida de una licitación clave frente a una empresa india, reavivando la discusión sobre la defensa de la industria nacional y los efectos de las políticas de protección aplicadas durante años.

Paolo Rocca, CEO del Grupo Techint

Un vínculo de tensiones y conveniencias

Durante los gobiernos kirchneristas, la relación entre el Estado y Techint osciló entre la confrontación y la convivencia. El grupo, el mayor holding industrial del país, fue beneficiario de políticas de estímulo a la producción y la obra pública, pero también mantuvo choques abiertos con el Gobierno, en especial a partir de la participación estatal en empresas privadas tras la estatización de las AFJP y la designación de directores en firmas como Siderar.

Ese trasfondo explica la sensibilidad que adquirió, en 2013, cualquier declaración atribuida a Paolo Rocca sobre la marcha de la economía y el rumbo del Gobierno.

El cruce de septiembre de 2013

El conflicto estalló públicamente luego de que trascendieran supuestas declaraciones de Rocca ante un grupo reducido de ingenieros, en las que habría afirmado que “Argentina tiene un gran potencial, pero está muy mal gestionada” y que “a partir de 2008, el Gobierno perdió el rumbo, no se sabe para dónde va”. La versión fue publicada por el diario Clarín y rápidamente generó una dura reacción de la entonces presidenta Cristina Kirchner.

Así, durante un discurso, la mandataria apuntó directamente contra el titular de Techint: “Nada les alcanza. Algunos grupos económicos estaban acostumbrados a presidentes que los consultaban sobre las políticas que había que aplicar”. Y fue más allá al vincular las críticas empresarias con el debate salarial: “Paolo Rocca se queja de los salarios que paga a los obreros en Argentina y reclama mayor competitividad. El obstáculo que tienen para lograr ese objetivo parece que es la persona que está parada aquí”.

Cristina Kirchner profundizó esa línea argumental al preguntarse: “Si el país está tan mal, ¿qué pasará en 2016 y 2017, que se van a volver competitivos? ¿Querrán salarios de trabajadores a un tercio o a la mitad de los que tienen ahora?”. Y defendió la política oficial al sostener que “nosotros defendemos el poder adquisitivo de los trabajadores e indirectamente los estamos defendiendo a ellos: porque pueden vender en Argentina cosas a un precio más alto que el que pueden vender en el mundo”.

El respaldo del gabinete y la escalada política

Las declaraciones presidenciales fueron acompañadas por una ofensiva verbal de funcionarios clave. El entonces ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, le pidió a Rocca que fuera “más medido” en sus reclamos de competitividad, teniendo en cuenta que conducía una empresa “monopólica”. Por su parte, el viceministro de Economía y director del Estado en Siderar, Axel Kicillof, afirmó: “El que perdió el rumbo es Rocca. No sólo no mira los números de la economía, sino los de su propia empresa”, en alusión a la elevada rentabilidad del grupo.

El cruce incluso derivó en intervenciones de dirigentes opositores. Mauricio Macri calificó como “una frase mafiosa” los dichos de De Vido, quien le respondió con ironía: “Él defiende a la patronal y yo a los trabajadores”.

Los tuits de Cristina Kirchner

La polémica continuó en las redes sociales. El 8 de septiembre de 2013, Cristina Kirchner publicó una serie de mensajes en Twitter en los que reforzó su postura. “El otro día leí una nota de Paolo Rocca presidente de Techint. Sostiene que desde el 2008 hay mala gestión y que Argentina es no competitiva. Cuando Paolo Rocca presidente de Techint habla de competitividad, habla exactamente del costo de un obrero industrial”, escribió.

En otro mensaje se preguntó: “¿Querrán salarios de los trabajadores a un tercio o a la mitad de lo que tienen hoy los trabajadores?”. Y concluyó con una defensa del rumbo oficial: “Les aseguro que a la Argentina la vamos a conducir para que todos sigan teniendo las oportunidades que comenzaron a tener desde el 2003”.

La desmentida y la “tregua” con Rocca

La escalada llegó a un punto tal que derivó en un intercambio de cartas entre la Presidenta y el CEO de Techint, que buscó descomprimir el conflicto. En su misiva, Rocca negó haber realizado las afirmaciones que se le atribuían en Clarín: “Una periodista, que no logró acceder a la reunión, buscó información sobre el contenido de la discusión con uno de los participantes, y lo elaboró a su manera, sin ningún contacto conmigo o con alguien de nuestra organización”.

El empresario agregó que, pese a las diferencias de opinión, desde Techint no realizaban “operaciones políticas” y creían “en el diálogo abierto y transparente”.

Cristina Kirchner respondió anunciando que haría públicas ambas cartas y aprovechó para apuntar contra el diario que había publicado la nota original. “Me siento en la obligación de comunicarle a usted que daré carácter público a ambas cartas. Las suya y la mía”, señaló, y sostuvo que la sociedad debía conocer “los modus operandi de cierto monopolio –este sí de carácter ilegal– que aún subsiste en nuestra querida Patria”. También aclaró que la nota carecía de firma y responsabilizó directamente a la dirección del diario Clarín por su contenido.

El presente: una licitación perdida y un debate que vuelve

Más de diez años después, el nombre de Paolo Rocca y el de Techint regresan al centro de la escena pública, esta vez por la pérdida de una licitación estratégica frente a una empresa de origen indio, que ofreció un valor sustancialmente más bajo.

El episodio reavivó un debate de fondo que atraviesa la política económica argentina desde hace décadas: hasta qué punto debe el Estado defender a la industria nacional y cuáles son las consecuencias, a largo plazo, de los esquemas de protección y promoción.

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