31/01/2026 - Edición Nº1089

Política

Seguridad y poder

Marcelo Sain: “La Argentina gobierna la seguridad entregándosela a la policía”

27/01/2026 | El exministro analiza al gobierno de Milei, la policialización del Estado, la crisis del peronismo y denuncia pactos políticos con el crimen.



Durante su visita a El Living de NewsDigitales, Marcelo Sain, exministro de Seguridad de Santa Fe, interventor de la Policía de Seguridad Aeroportuaria durante el gobierno de Néstor Kirchner y especialista en políticas públicas, desplegó un diagnóstico crudo sobre el presente argentino.

En una extensa entrevista, analizó el modelo de gobierno de Javier Milei, el rol de Patricia Bullrich, la situación del peronismo y una matriz histórica que, según advirtió, atraviesa a todos los gobiernos: delegar la seguridad en las policías y administrar la ilegalidad como forma de gobernabilidad.

Sain no habló desde la teoría abstracta. Lo hizo desde su experiencia como funcionario, académico e investigador del vínculo entre política, fuerzas de seguridad y crimen organizado. Su conclusión fue contundente: “En la Argentina hay una política de Estado en materia de seguridad, y es darle todo el poder a la policía”.

La seguridad como problema político, no policial

Para Sain, el principal error histórico de la dirigencia argentina fue convertir a la seguridad en una cuestión técnica o policial, cuando en realidad es una decisión política. “En los países serios, la seguridad no la define la policía: la define la política, el Parlamento, la Justicia. Acá hicimos lo contrario”, sostuvo.

Según explicó, esa lógica atraviesa gobiernos peronistas, progresistas y de derecha. “Hay una matriz común: autonomía total para las policías. Autonomía para decidir cómo prevenir el delito, cómo reprimir y cómo organizarse. Eso fracasó”, afirmó.

En ese marco, destacó como excepción la reforma impulsada en la provincia de Buenos Aires durante la segunda gestión de Felipe Solá, impulsada por León Arslanian: “Fue el mejor ministro de Seguridad que tuvo la Argentina. La única reforma profunda y exitosa del sistema policial. Tan exitosa que después vino la contrarreforma durante el gobierno de Daniel Scioli”.

Bullrich, Milei y la represión con consenso social

Sain sostuvo que la política represiva del actual gobierno no surge de la nada, sino que se apoya en un clima social construido previamente. “El gobierno entendió rápido que venía un ajuste brutal y que necesitaba una impronta represiva fuerte”, consideró.

A diferencia de otros períodos, afirmó que Patricia Bullrich aplica la represión de manera selectiva: “No reprime todo. Reprime donde sabe que no va a haber resistencia. Jubilados, protestas pequeñas. Eso genera propaganda política”.

Y agregó una definición clave: “Gran parte de la sociedad estaba harta del desorden en el espacio público. El peronismo no supo regularlo y dejó un vacío que hoy legitima la represión”.

Macri, la Policía Federal y los negocios en CABA

Uno de los tramos más duros de la entrevista fue la acusación directa contra el macrismo y el traspaso de la Policía Federal a la Ciudad de Buenos Aires.

“Cuando Mauricio Macri decide crear la Policía de la Ciudad, la Federal le puso condiciones: los negocios no se tocan”, afirmó Sain.

Según explicó, el acuerdo incluyó el traspaso completo del esquema de ilegalidades: “El narcotráfico, el juego clandestino, la recaudación ilegal. Todo eso es multimillonario en la Ciudad de Buenos Aires”.

Lejos de hablar de infiltración criminal, Sain invirtió la lógica habitual: “Acá no es el crimen el que penetra al Estado. Es el Estado el que penetra el mundo criminal. El mercado de drogas en CABA lo maneja el Estado”.

Ese pacto, sostuvo, buscó garantizar lo que definió como “gobernabilidad tranquila”: “No me generes quilombo político y hacé lo que quieras con la caja”.

Santa Fe, Rosario y el pacto con el narcotráfico

Al referirse a su paso por Santa Fe, Sain fue categórico: Maximiliano Pullaro bajó los homicidios en Rosario pactando con los narcos. El Estado negocia con el crimen”.

Explicó que el narcotráfico santafesino no es autónomo, sino subordinado: “No hay carteles independientes. Hay mercados ilegales ordenados por la policía con consentimiento político”.

También advirtió sobre el circuito del dinero: “El dinero narco termina en financieras históricas de la provincia. Y de ahí financia la política”.

Cristina Kirchner y la persecución judicial

Sain calificó la detención y condena de Cristina Fernández de Kirchner como ilegal y sin pruebas. “No hay delito, no hay responsabilidad directa, no hay peritajes que avalen la condena”, afirmó.

Y lanzó una advertencia institucional: “Con ese criterio, cualquier funcionario puede ir preso en cualquier momento”.

También apuntó contra Comodoro Py: “Es una estructura de poder político. Persigue a dirigentes peronistas, no a los de Cambiemos. Lago Escondido lo muestra todo. Ahí tenés a jueces, empresarios y operadores mediáticos compartiendo un mismo espacio de privilegio, sin sanción alguna”.

El peronismo, Milei y lo que quedó al desnudo

Para Sain, Javier Milei no inventó nada: expuso las fallas del sistema. “Milei deja al descubierto todo lo que el peronismo no quiso discutir”.

Criticó con dureza la falta de debate interno: “El peronismo se convirtió en una maquinaria electoral. No discute seguridad, no discute desarrollo, discute listas”.

Y apuntó a Axel Kicillof como el dirigente mejor posicionado, aunque con desafíos: “Es el indicado, pero va a tener que conducir una estructura fragmentada y construir un programa creíble”.

Inteligencia, SIDE y financiamiento político

Sobre la política de inteligencia, Sain fue tajante: “La SIDE hoy es una caja para financiar la construcción política del oficialismo”.

Afirmó que el aumento del presupuesto no responde a una estrategia real: “Es una cáscara vacía para blanquear dinero del Estado y comprar estructura política”.

Y cerró con una definición inquietante: “La inteligencia argentina no responde a la Argentina. Responde a la CIA y al Mossad”.

Orden, política y futuro

Sain rechazó el modelo del presidente Nayib Bukele de El Salvador y advirtió que no es replicable en Argentina: “Eso es una democracia autoritaria. Acá no se puede”.

Para el ex ministro, la salida exige volver a la política en serio: “Sin estrategia de desarrollo económico y social, la seguridad es solo represión”.

Y dejó una frase final que resume su mirada: “Podemos ganar elecciones con marketing. Pero gobernar exige cuadros, decisiones y coraje. Eso es lo que hoy falta”.