La provincia de Córdoba concretó este martes su regreso a los mercados internacionales con una colocación de USD 800 millones a una tasa del 8,95%. La operación, bajo ley de Nueva York, recibió ofertas por el doble del monto buscado, lo que confirma la confianza de los inversores en la solvencia cordobesa frente a un riesgo país que perforó los 500 puntos.
Desde el Gobierno provincial de Martín Llaryora aclararon que este financiamiento tiene prohibido el uso para gastos corrientes o salarios. El objetivo es doble: despejar el calendario de deudas y garantizar la continuidad de la obra pública en un año clave para la gestión.

El corazón del plan de infraestructura se centra en garantizar servicios esenciales. Entre los proyectos más importantes que recibirán impulso con estos fondos se destacan:
La estrategia de Córdoba es avanzar con firmeza en proyectos de saneamiento y energía para que el crecimiento demográfico no supere a la infraestructura básica.

Más allá de los ladrillos, hay una meta financiera urgente: la recompra de deuda. La provincia destinará USD 100 millones para rescatar bonos que vencen en 2027. Al hacerlo ahora, con precios favorables, elimina todos los vencimientos en dólares de capital para los años 2026 y 2027, despejando el horizonte financiero de la provincia.
A diferencia de otras jurisdicciones, Córdoba no ingresará los dólares de inmediato. "Los dólares se irán trayendo a medida que se necesiten para pagar los certificados de obra", explicaron desde el entorno del ministro de Hacienda, Guillermo Acosta. Esta decisión busca evitar descalces cambiarios y genera una sorda tensión con el BCRA, que prefiere una liquidación inmediata para fortalecer las reservas nacionales.
TM