La audiencia celebrada este martes entre la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y los empresarios del transporte colectivo concluyó sin resultados positivos, confirmando la profunda distancia entre las pretensiones salariales del gremio y las posibilidades expresadas por el sector empresario.
Si bien se evitó, por el momento, la adopción de una medida de fuerza inmediata, el conflicto quedó en estado de latencia y con una nueva reunión prevista para el próximo viernes 30 de enero, a las 11, en la Secretaría de Trabajo.
El actual proceso paritario arrastra una serie de encuentros fallidos que deterioraron el clima de negociación y profundizaron la desconfianza entre las partes.
Entre los antecedentes más recientes se cuentan las reuniones del 13 y del 20 de enero, que finalizaron sin acercamiento de posturas. En tanto, para este jueves 29 está prevista una reunión técnica con representantes empresariales, mientras que el viernes se realizará la audiencia considerada clave para definir la continuidad del servicio.
Desde el sector empresario, las cinco cámaras del transporte, AAETA, CEAP, CETUBA, CTPBA y CEUTUPBA, pusieron sobre la mesa una propuesta de aumento salarial del 1%, cifra que fue rechazada de plano por la conducción de la UTA.
El gremio calificó la oferta como una “falta de respeto”, al considerar que resulta absolutamente insuficiente frente a la suba del costo de vida y los recientes incrementos en la tarifa del boleto que afrontan los usuarios.
El conflicto se ve agravado por factores que exceden lo estrictamente salarial. El reciente escándalo vinculado a la gestión de subsidios estatales y el presunto desvío de fondos por parte de algunas prestatarias terminó de enrarecer el clima de las negociaciones.
En ese contexto, la falta de una propuesta que preserve el poder adquisitivo de los trabajadores coloca al Área Metropolitana de Buenos Aires frente al riesgo concreto de un paro total de colectivos, cuya definición quedará atada al resultado de la audiencia del viernes.
ND