Los primeros datos de actividad -no oficiales- del mes de diciembre muestran señales mixtas.
En los indicadores aislados sectoriales, los comportamientos fueron divergentes. Del mismo modo, dos consultoras que elaboran índices agregados, Equilibra y Orlando Ferreres, no coinciden en la evolución.
Equilibra, la consultora a cargo de Martín Rapetti, estimó que la economía argentina se expandió 0,3% respecto a noviembre (serie desestacionalizada) y 1,0% en relación a diciembre de 2024.

El crecimiento habría sido traccionado por el agro, con una cosecha récord de trigo, que logró revertir la retracción de los sectores “no agro”.
Así, la expansión del agro, de 28% interanual y 10,5% intermensual, compensó la baja de los rubros no agropecuarios de 1% interanual y de 0,7% respecto a noviembre.
Con este dato, desde Equilibra destacaron que “la actividad económica se habría mantenido estable en el último cuarto del año pasado”, con un alza de 0,1% respecto al trimestre anterior, acumulando “tres trimestres consecutivos de estancamiento” tras crecer en el primer trimestre del año.
Así, la economía argentina habría crecido poco más del 4% el año pasado, casi exclusivamente explicado por el arrastre estadístico (+3,1%) que dejó el 2024.
El impulso del agro en diciembre fue ratificado por la Bolsa de Comercio de Rosario, que elabora el Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria (IACA-BCR).
📈 Récord de actividad de la cadena agropecuaria en diciembre
— BCR Mercados (@BCRmercados) January 27, 2026
🌾 Ante el progreso de las labores de cosecha de la campaña fina, en un contexto de producción récord, el IACA-BCR marca su nivel más alto desde el inicio de la serie en 1993.
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En diciembre, el índice marcó su récord: el nivel más alto desde el inicio de la serie en 1993. Desde la entidad celebraron que “el avance de una cosecha fina histórica impulsó al IACA-BCR a un máximo en diciembre, con un aumento del nivel de actividad del 1,7% respecto al mes anterior y del 11,3% con relación a diciembre de 2024”.
De las doce series que componen el índice, seis registraron una variación mensual positiva (cultivos, molienda de cebada y trigo, elaboración de bioetanol y biodiesel y faena de porcinos) y seis marcaron un retroceso (molienda de soja y girasol, faena bovina y aviar, producción de leche y exportaciones).
Por su parte, Orlando Ferreres estimó que, en diciembre, la actividad económica se retrajo 0,2% interanual y 0,6% intermensual.
Mientras intermediación financiera, el agro y la minería mostraron expansión, no llegaron a compensar las bajas del comercio y la industria.
Así, con cuatro bajas consecutivas, el cuarto trimestre acumuló una baja de 0,5% respecto al trimestre anterior.

De este modo, 2025 fue “de mayor a menor” y cerró con una expansión de 4,7%.
Desde la consultora, se mostraron optimistas para este año, “el panorama parece más despejado, con mayor orden político, y con la macroeconomía en una situación más estable”.
Ello debiera traducirse en “mejor oferta de crédito productivo y en una mejora en los niveles de inversión”.
Sin embargo, alertaron por las debilidades: “un mercado laboral estancado y precarizado, e ingresos de las familias deprimidos, factores que influyen negativamente en la demanda interna”.
El dato oficial del INDEC llegará recién dentro de un mes: el 24 de febrero. Pero ya es posible advertir que la actividad económica no avanza de manera homogénea.