28/01/2026 - Edición Nº1086

Agro

¿QUIÉN DEBE REGULAR?

El intendente de Pergamino y el uso de fitosanitarios: “Por unos pocos se castigó a todo un partido”

28/01/2026 | Javier Martínez contra la cautelar en su distrito: “Diez ciudades alrededor ni tienen ordenanza”.



Las últimas medidas judiciales que pusieron freno a ordenanzas municipales en torno al uso de fitosanitarios volvieron a tensar el vínculo entre política, la Justicia y producción agropecuaria en la provincia de Buenos Aires y expusieron la falta de marcos legales actualizados que regulen el escenario provincial.

Tal como ocurrió semanas atrás en Tandil y Rauch, donde la Suprema Corte bonaerense suspendió artículos centrales de las ordenanzas municipales, los fallos judiciales trajeron al debate la necesidad de una salida política al problema que contemple una respuesta integral.

En la Legislatura bonaerense, ese escenario derivó en un renovado reclamo de distintos sectores para avanzar con una ley que unifique criterios, evite regulaciones dispares entre municipios y reduzca la creciente judicialización del conflicto.

Mientras tanto, el mapa normativo sigue fragmentado: hay distritos con restricciones severas, otros con ordenanzas laxas y algunos que directamente no cuentan con regulación específica, una combinación que profundiza el desorden legal y la conflictividad territorial.

Ese es el contexto en el que el intendente de Pergamino, Javier Martínez, habló con NewsDigitales y volvió a cuestionar las restricciones judiciales que rigen desde 2019 en su distrito.

A diferencia de la mayoría de las voces escuchadas hasta ahora, afirmó que la salida es una regulación nacional y advirtió que “por unos pocos productores se castigó a todo un partido”.

Pergamino, un caso clave de la judicialización del uso de agroquímicos

A diferencia de Tandil y Rauch, donde la discusión se originó tras recientes cautelares de la Suprema Corte bonaerense, Pergamino arrastra el conflicto desde 2019, cuando un fallo de la Justicia federal dejó sin efecto la ordenanza municipal y estableció una prohibición de aplicación de agroquímicos a 1.095 metros de las zonas urbanas.

“A la producción local le genera un perjuicio, a la salud en general si le genera un beneficio sería muy relativo y para muy poca gente. Pergamino tiene una ordenanza municipal que fue lo que la justicia la declaró insuficiente y hay diez ciudades alrededor de Pergamino que no tienen ni siquiera ordenanza municipal” advirtió el jefe comunal de origen PRO.

Martínez recordó que la medida se originó a partir del mal manejo de un grupo reducido de productores y sostuvo que la consecuencia fue un castigo generalizado. “Por unos pocos productores desprolijos que hoy están imputados se castigó al conjunto”, afirmó.

La referencia hace alusión a la causa judicial que afrontan al menos cuatro productores por una fuminación con herbicidas realizada en zonas semiurbanas (cercanas a viviendas y escuelas) en violación a la ordenanza vigente y a una cautelar previa que determinaba zonas de exclusión y protocolos.

Según explicó, Javier Martínez el fallo desarmó un esquema de control local que había sido trabajado por el Concejo Deliberante con entidades técnicas en 2015- meses antes de su asunción como intendente-  y terminó condicionando a toda la producción periurbana del distrito.

El contraste con municipios del norte bonaerense y la desigualdad judicial

El intendente de Pergamino marcó un contraste directo con distritos vecinos, varios de los cuales no cuentan con ordenanzas municipales, aun estando bajo la misma jurisdicción judicial federal.

“La Justicia federal nuestra tiene sede en San Nicolás y es paradójico que acá haya sanciones y en otros partidos no”, señaló. Y agregó: “Si están todos bajo la misma jurisdicción, ¿por qué no todos los vecinos tienen la misma protección o los productores la misma normativa?” cuestionó.

Para Martínez, esa desigualdad refuerza la idea de que la judicialización no solo juzga delitos penales sino que también  avanza sobre un terreno que debería estar claramente regulado por la política y que contempla sanciones para los infractores. “Un productor de Pergamino puede tener un pedacito de campo alquilado en Colón, Areco o Sarmiento y a 30 kilómetros tiene otro régimen” cuestionó.

Una cautelar judicial impide desde 2019 el uso de fitosanitarios a menos de 1.095 de zonas urbanas 

En línea con el debate que se reabrió en la Legislatura bonaerense tras los fallos en Tandil y Rauch, el intendente fue un paso más allá y sostuvo que el problema excede incluso a la provincia.

“Este merengue de cosas hace que nadie sepa bien dónde está parado”, razonó al describir la superposición de normas locales, provinciales y fallos judiciales.

En ese marco, sorprendió al plantear que el problema requiere de una respuesta federal: “Creo que la Nación tiene que legislar esto. El cuidado del medioambiente es un tema nacional” aseguró.

“Está bien que hay una controversia que suelos puede ser un tema provincial, pero yo creo que la Nación debería legislar para todos los habitantes un sistema igualitario y para que también los productores, que hoy con el nivel de un prestador de servicios pueden estar en diez lugares distintos, que también ellos tengan un régimen unificado. Me parece que la Nación debería regularlo” insistió Martínez.

Producción, controles y ambiente: un sistema que quedó en suspenso

Martínez defendió el esquema de control que había desarrollado el municipio junto a CREA y la Asociación de Ingenieros Agrónomos de la zona norte (AIANBA)  con certificaciones de normas ISO vinculadas al cuidado ambiental y las buenas prácticas agrícolas.

“Pergamino se esforzó en un buen sistema de control, suscribiendo convenios de buenas prácticas y tiene una certificación de ISO sobre su cuidado al medio ambiente y sobre cómo trabajar los fitosanitarios” explicó, en referencia a la suspendida ordenanza municipal.

En ese marco, el jefe comunal bonaerense consideró que “con buen control y trabajando con conciencia se puede proteger el medioambiente, la salud de los vecinos y producir”, afirmó, y recordó experiencias similares observadas en Estados Unidos, donde conviven zonas urbanas y agrícolas con reglas claras.

“Con buenas prácticas  el sistema puede funcionar bien como lo vi en ciudades de Estados Unidos que son muy similares a la nuestra en cuanto a la producción agrícola. Y también pasa en gran parte del mundo. Lo que pasa es hay que formar la conciencia y hay que aplicar graves penalidades al que no cumple” advirtió.

En ese sentido, remarcó que el problema no es la producción sino la falta de controles efectivos y sanciones para quienes no cumplen. “Si algún producto no hay que usarlo, no se usará. Yo creo que hay miles de cosas para controlar y no dañar la producción” sostuvo.

Sectores productivos abandonados y la “ideologización” del debate

El intendente de Pergamino advirtió que uno de los efectos menos visibles de las restricciones fue el abandono de amplias zonas periurbanas, una situación que también impacta en el desarrollo local.

“Han quedado suelos sin utilización que generan maleza, raterío y problemas a la población”, sostuvo, y señaló que los intentos de reconvertir esas áreas en producciones alternativas fracasaron. Se intentaron producciones hortícolas o pequeña agricultura familiar o cooperativas de productores eso fracasó todo acá y han quedado esos suelos lamentablemente sin utilización lamentó.

Cabe recordar que Pergamino es incluida dentro de la denominada zona núcleo, la mayor área de productividad agrícola junto a otros distritos del norte bonaerense, sur de Santa Fe y sudeste de Córdoba

Finalmente, Javier Martínez cuestionó el sesgo ideológico que, a su entender, dominó la discusión pública sobre el uso de fitosanitarios: “La política lo tomó como una cuestión ideológica y dejó de lado la discusión técnica”, afirmó, y pidió volver a debates basados en evidencia y criterios técnicos, en línea con el reclamo que ya atraviesa la agenda provincial.

Con la experiencia de Pergamino como antecedente y los recientes fallos en Tandil y Rauch como disparador, el debate sobre los fitosanitarios volvió a exponer los límites de la judicialización y la ausencia de una política pública integral. Mientras la Legislatura bonaerense discute una ley que unifique criterios, el intendente de Pergamino sumó un nuevo elemento al plantear la necesidad de una regulación nacional, con reglas y sanciones unificadas que eviten desigualdades entre municipios y permitan proteger la salud y el ambiente sin paralizar la producción.