El gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, se refirió al aterrizaje de un avión de Estados Unidos en la provincia y vinculó el hecho con un contexto político y geopolítico más amplio, marcado por la fuerte tensión entre el gobierno fueguino y la administración nacional por la situación del puerto de Ushuaia.
En sus declaraciones, el mandatario expresó dudas sobre los verdaderos motivos detrás de una serie de decisiones recientes y planteó interrogantes sobre la influencia geopolítica de Washington en el Atlántico Sur.
“Es posible y es real para mí que Estados Unidos tenga una mirada geopolítica sobre el Atlántico Sur”, afirmó Melella, al señalar que el episodio no puede analizarse de manera aislada.
El gobernador sostuvo que no encuentra fundamentos claros que expliquen algunas de las decisiones adoptadas por el Ejecutivo nacional, en particular la intervención sobre el puerto de Ushuaia.
“Como no encuentro una explicación razonable, como no encuentro una cuestión legal en la intervención del puerto, la verdad es que se abre un abanico de sospechas muy grandes”, expresó.
En esa línea, agregó que el contexto general profundiza las dudas: “La verdad es que todo en este contexto es sospechoso y genera más dudas”, y remarcó que existe “un encadenamiento de hechos donde se vincula tanto al gobierno de Estados Unidos con nuestro gobierno nacional, y en este toma y daca por algunas cuestiones”.
Más allá de las explicaciones oficiales, Melella consideró que las decisiones adoptadas no disipan los interrogantes. “Entonces, más allá de que haya por ahí una versión oficial, la verdad no deja de ser sospechoso”, afirmó.
Los fueguinos tenemos que saber qué hay detrás de la intervención del puerto.
— Gustavo Melella (@gustavomelella) January 28, 2026
La falta de claridad en los argumentos y el hermetismo del Gobierno nacional ante el aterrizaje de un avión oficial norteamericano, sin aviso ni explicación, lo único que generan son más sospechas. pic.twitter.com/bijr8C9w2Z
Las declaraciones del gobernador se producen en paralelo a la disputa abierta entre Tierra del Fuego y la Nación por el control y la administración del puerto de Ushuaia, una infraestructura clave para la actividad logística, comercial y turística de la provincia. Desde el gobierno fueguino sostienen que la intervención dispuesta carece de sustento legal y afecta directamente la autonomía provincial.
“Entendiendo que la intervención es ilegal, es irracional, no tiene ningún tipo de fundamento ni de sentido”, señaló Melella, y planteó interrogantes sobre los verdaderos objetivos detrás de la medida: “¿Cuál es el verdadero motivo detrás de esto? ¿Podrá ser un negociado que alguno quiera? ¿O realmente tiene que ver con una cuestión geopolítica?”.
Desde el Gobierno nacional, en tanto, se sostuvo que la intervención del puerto de Ushuaia responde a razones administrativas, económicas y operativas.
Según la posición oficial, la medida fue adoptada ante la necesidad de garantizar la continuidad del servicio, corregir irregularidades en la gestión, ordenar los procesos de concesión y asegurar condiciones de transparencia y previsibilidad en una infraestructura considerada estratégica.
En otro tramo de sus declaraciones, el gobernador vinculó la situación con la política exterior del Gobierno nacional. “Porque la Argentina se ha alineado muy fuertemente a Estados Unidos, muy fuertemente, y ha dado paso de, digamos, de entrega de soberanía”, sostuvo, y agregó que sobre estos hechos “queda como un manto de sospecha fuerte, de duda, de que si no tendrá que ver también con una cuestión geopolítica”.
Melella remarcó además la importancia estratégica de la provincia. “Tierra del Fuego tiene un lugar estratégico que valora el mundo entero, menos nosotros los argentinos”, afirmó, al referirse al rol de la región en el Atlántico Sur y su proyección hacia la Antártida.
Las declaraciones del gobernador se dan en un escenario de creciente tensión política e institucional, atravesado por la pulseada por el puerto de Ushuaia, el impacto potencial de la intervención en la temporada de cruceros y ahora también por el aterrizaje de una aeronave estadounidense en territorio fueguino.
Para el gobernador, la falta de explicaciones claras alimenta las sospechas: “Como no encuentro una explicación razonable, como no encuentro una cuestión legal en la intervención del puerto, la verdad que se abre un abanico de sospechas muy grande”.