El argentino Horacio Zeballos y el español Marcel Granollers dieron un nuevo golpe de autoridad en el circuito al clasificarse a las semifinales del Abierto de Australia 2026. En cuartos de final derrotaron con claridad a los brasileños Orlando Luz y Rafael Matos por 6-3 y 6-4, en un partido que duró poco más de una hora y veinte minutos.
La dupla, tercera cabeza de serie en Melbourne, mostró solidez desde el inicio, imponiendo su experiencia y jerarquía en los momentos clave. Zeballos, con su zurda potente, y Granollers, dueño de una gran lectura táctica en la red, confirmaron por qué son considerados una de las parejas más fuertes del circuito.
Con este triunfo, Zeballos y Granollers alcanzan su tercera semifinal en Australia como dupla y mantienen vivo el sueño de conquistar el Grand Slam océanico, que aún no figura en su historial. Ya se consagraron en Roland Garros y en el US Open, además de haber disputado finales en Wimbledon, pero el trofeo australiano sigue siendo una cuenta pendiente.
El próximo desafío será en la Margaret Court Arena, donde enfrentarán al estadounidense Christian Harrison y al británico Neal Skupski, sextos preclasificados. El partido está programado para el jueves 29 de enero a las 00:00 hora local, y promete ser una batalla de alto nivel por un lugar en la gran final.
Más allá de la posibilidad de sumar un nuevo título grande, la dupla también tiene en juego el liderazgo del ranking mundial de dobles. En caso de alcanzar la final, Zeballos y Granollers volverán a ocupar el número uno del planeta, desplazando a los británicos Lloyd Glasspool y Julian Cash.
La campaña de 2025 fue histórica para ambos: conquistaron cinco títulos, incluidos dos Grand Slams, y se consolidaron como una pareja temible. Ahora, con 40 y 39 años, respectivamente, demuestran que la experiencia puede ser un arma letal en un circuito cada vez más competitivo.
Para Zeballos, único argentino aún en carrera en Melbourne, esta semifinal representa un nuevo hito en su carrera y una oportunidad de dejar su nombre grabado en la historia del tenis nacional. La ilusión está intacta: Australia puede convertirse en el escenario donde finalmente complete la colección de Grand Slams y confirme su lugar entre los grandes del dobles.