03/02/2026 - Edición Nº1092

Sociedad


Cuenta con protección absoluta

Cómo es el plan para salvar al yaguareté en la Selva Paranaense de Misiones

28/01/2026 | A través de una subcomisión interdisciplinaria, la provincia articula esfuerzos entre científicos, el Gobierno y ONG para proteger a los menos de 250 ejemplares que quedan en el país. El territorio misionero se consolida como el refugio más importante para la supervivencia de la especie.



Misiones reafirma su compromiso ambiental al fortalecer el rol de la Subcomisión Selva Paranaense, un espacio estratégico dedicado a la preservación del yaguareté (Panthera onca). Este ámbito técnico e interdisciplinario funciona como un motor de políticas públicas en un momento crítico para la conservación del felino más grande de América. La iniciativa cobra una relevancia vital si se considera que, según las últimas estimaciones, quedan menos de 250 ejemplares en estado silvestre en toda la Argentina, y la mayor parte de esta población se concentra precisamente en el ecosistema misionero.

La estructura de trabajo se integra al Comité de Gestión del Plan Nacional de Conservación del Yaguareté, posicionando a Misiones como la única provincia con una subcomisión técnica propia. Este andamiaje institucional se respalda en la Ley XVI N.° 78 del Plan Provincial de Conservación de Grandes Felinos, bajo la órbita del Ministerio de Ecología. Gracias a este marco legal, la provincia se mantiene a la vanguardia en la protección de esta especie, declarada Monumento Natural tanto Provincial como Nacional, lo que implica un estatus de protección absoluta y la aplicación de sanciones severas ante cualquier intento de caza o daño.

El éxito de esta estrategia reside en la articulación de diversos actores de la sociedad. La subcomisión está conformada por expertos del Instituto Misionero de Biodiversidad (IMiBio), la Administración de Parques Nacionales, el CONICET y organizaciones de gran trayectoria como la Fundación Vida Silvestre Argentina y Aves Argentinas, entre otras. Esta red de colaboración permite abordar la problemática desde múltiples frentes, integrando el conocimiento científico con la capacidad operativa de los organismos gubernamentales y la vigilancia de las fuerzas de defensa del medio ambiente.

Actualmente, las acciones del grupo de trabajo van mucho más allá del monitoreo poblacional. La agenda incluye la prevención de conflictos con comunidades rurales, el control estricto de la caza furtiva y la educación ambiental como pilar preventivo. Asimismo, se desarrollan tácticas específicas para mitigar las tres grandes amenazas que acechan al yaguareté en el siglo XXI: la deforestación, el avance descontrolado del crecimiento urbano y los atropellamientos en rutas, un factor que sigue siendo crítico para el desplazamiento de los ejemplares por la selva.