29/01/2026 - Edición Nº1087

Política

Lucha por los símbolos

"San Martín, Rosas y Perón": el sello de Cristina que Milei desarma con el sable corvo

29/01/2026 | El Presidente ordenó el traslado de la reliquia a Granaderos, revirtiendo la acción de CFK en 2015.



El destino de la reliquia más sagrada de la Argentina vuelve a cambiar por decreto. Javier Milei anunció que el próximo 7 de febrero, durante el aniversario del Combate de San Lorenzo, el sable corvo de José de San Martín dejará el Museo Histórico Nacional para regresar a la custodia del Regimiento de Granaderos a Caballo.

La medida no es solo administrativa; es un torpedo directo a la construcción simbólica que el kirchnerismo cimentó durante más de una década. Desde la Secretaría de Cultura, dirigida por Leonardo Cifelli, argumentan que se busca "devolverles a los suyos lo que es propio", una frase que resuena como una respuesta tardía al movimiento que Cristina Kirchner encabezó en mayo de 2015.

2015: el día que el PJ "coronó" su relato

Para entender por qué este traslado sacude al poder, hay que volver a aquel domingo de 2015. Ese día, Cristina Kirchner utilizó el sable para cerrar lo que el peronismo denomina la "Línea Histórica Nacional y Popular". Al depositar el arma en el museo de San Telmo, la entonces presidenta buscó materializar una genealogía política específica: San Martín, Rosas y Perón.

Este relato revisionista sostiene que el peronismo es el heredero directo de la gesta de San Martín y la soberanía de Rosas. Con el sable en el museo, el kirchnerismo pretendía "bajar del bronce" la figura militar para convertirla en un estandarte de la militancia y la soberanía popular. Fue el hito que selló la idea de que la historia no pertenece a las instituciones castrenses, sino al proyecto político que ella lideraba.

El nuevo cambio para el sable corvo

El contraste es total. Mientras que en 2015 el traslado fue una procesión popular por las calles de San Telmo con estética militante, Milei prepara un despliegue de rigor militar en Santa Fe. El borrador del nuevo decreto subraya que el entorno institucional del sable debe ser el cuartel de Palermo, Monumento Histórico Nacional, revirtiendo la lógica de "apropiación civil" que marcó la era K.

El sable, que fue robado dos veces por la Resistencia Peronista en los años 60 para reclamar el regreso de Perón, vuelve a ser el centro de una disputa de identidad. Lo que para unos fue un acto de "reparación histórica" en 2015, para la gestión libertaria es una anomalía que debe ser corregida para restaurar el orden y la tradición institucional.

TM