Claudio O’Connor pasó por El Living de NewsDigitales para una conversación al estilo RockPolitik con Juan Provéndola, donde repasó su historia, su identidad artística y su vínculo con el escenario. Referente absoluto del heavy metal argentino, ex Hermética y Malón, habló del personaje, la construcción del show y el regreso a un formato más personal.
El cantante explicó que nunca buscó conscientemente crear una figura, pero que el escenario lo empujó a hacerlo. “Tuve que inventar un personaje porque el público también busca eso, no quiere ver a una persona común arriba del escenario”, sostuvo, marcando una frontera clara entre la vida cotidiana y la lógica del espectáculo.
O’Connor explicó que siempre pensó el show como una experiencia integral y no solo como música. “La gente se tiene que divertir y tiene que haber un espectáculo, no solo una banda tocando”, afirmó, y recordó los inicios donde la estética era parte de la construcción artística:
“Nos colgábamos trapos, nos vestíamos raro, era para llamar la atención y despegarnos del resto”.

Esa lógica, según contó, fue parte de su ADN artístico desde el comienzo. “Cada vez que subo al escenario me preocupo por eso: divertir a la gente y que haya algo más completo”, explicó, reafirmando su visión del recital como acto teatral y emocional.
El recuerdo fundacional apareció cuando relató su primera experiencia real frente a un público con Mark, su banda inicial. “Nos aplaudieron y fue un clic en la cabeza: sentí que me estaban diciendo ‘vos tenés que estar ahí’”, recordó sobre aquel show amateur en una kermés escolar, donde cantó casi por compromiso.
Ese momento, según él, definió su camino. “Yo no tengo estudios de canto ni nada, todo fue intuición y escuchar música”, confesó, y agregó: “Aprendí escuchando a otros, prestando atención a las voces, a los estilos, a las formas”.
Su construcción vocal y estética, explicó, no vino de una sola fuente. “Mis influencias fueron todos: la música que escuchaban mi madre y mi abuela, Sandro, cumbia, rock, todo”, dijo, marcando una formación cultural amplia y cero dogmática. Y sintetizó esa lógica con una definición simple: “Yo no creo en las purezas musicales, creo en la mezcla”.

También recordó su primer contacto consciente con el rock. “La primera canción de rock que escuché fue Bill Haley and the Comets, Rock Around the Clock”, contó, y sumó: “Después vino The Sweet, los Beatles, Creedence, Kiss… fui absorbiendo todo”, dejando claro que su identidad musical se construyó gracias a la variedad, y no por pertenencia a un solo género.
Durante la entrevista también habló del regreso a un formato propio con Claudio O’Connor & Darlo Todo, el proyecto que retoma su repertorio solista. “Surgió porque extrañaba tocar mis canciones”, explicó, y contó que la idea nació a partir de una pulsión profunda: “Me empecé a repetir el nombre en la cabeza y así nació”.
Lejos de ser una simple vuelta al pasado, lo planteó como una nueva etapa creativa. “Después de este show se viene un disco nuevo”, confirmó, y cerró: “No quiero desgastarme, quiero que sea un recreo artístico, algo distinto a Malón y Hermética”, dejando en claro que no se trata de nostalgia, sino de evolución, libertad creativa y una nueva forma de habitar el escenario sin repetirse ni fosilizarse en su propia historia.