31/01/2026 - Edición Nº1089

Internacionales

Historia global

Reino Unido, Alemania e Irlanda del Norte: cuatro quiebres mundiales en un mismo 30 de enero

30/01/2026 | Golpes al poder, tragedias y decisiones que marcaron rumbos distintos en un mismo día.



A lo largo de los siglos, el 30 de enero fue escenario de episodios que alteraron de forma decisiva el curso de la historia. En distintos contextos y países, esa fecha concentró quiebres políticos, tragedias humanas y estallidos de violencia cuyas consecuencias se extendieron durante décadas. Estos son cuatro hechos ocurridos un 30 de enero que marcaron un antes y un después.

1649 – Cuando un rey fue juzgado y ejecutado

Carlos I fue ejecutado el 30 de enero de 1649 en Londres, tras ser condenado por traición por un tribunal creado por el Parlamento. El hecho fue inédito: por primera vez en la Europa moderna, un monarca reinante era sometido a juicio y ejecutado por decisión de sus propios súbditos.

La ejecución fue el desenlace de la Guerra Civil Inglesa, un conflicto entre la monarquía y el Parlamento por el control del poder político y fiscal. Aunque la monarquía sería restaurada años más tarde, el episodio dejó una marca duradera: el poder del rey dejó de ser considerado absoluto y comenzó a consolidarse la idea de que incluso el soberano debía rendir cuentas ante la ley.


El rey fue ejecutado frente al Palacio de Whitehall en Londres.

1933 – El inicio institucional del nazismo

El 30 de enero de 1933, Adolf Hitler fue nombrado canciller de Alemania. El cargo le fue otorgado dentro de un marco legal, en medio de una profunda crisis económica, social y política tras la Primera Guerra Mundial.

Lo que en apariencia fue una designación institucional se transformó rápidamente en el punto de partida de una dictadura. En cuestión de meses, el régimen nazi desmanteló la democracia alemana, eliminó a la oposición y concentró el poder. A partir de allí, Alemania avanzó hacia una política expansionista y represiva que desembocó en la Segunda Guerra Mundial y en uno de los mayores crímenes de la historia contemporánea.


El nombramiento se produjo en un contexto de crisis política y económica.

1945 – La mayor tragedia marítima de la historia

El 30 de enero de 1945, en los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial, el barco alemán Wilhelm Gustloff fue hundido en el mar Báltico por un submarino soviético. La embarcación participaba de una evacuación masiva organizada por la Alemania nazi para retirar a civiles, heridos y personal militar de las regiones orientales, ante el avance del Ejército Rojo, nombre con el que se conocían las fuerzas armadas de la Unión Soviética. 

El avance soviético sobre territorios que entonces estaban bajo control alemán generó un éxodo desesperado de población civil, que huía del frente de guerra, del colapso del régimen y del temor a represalias en zonas donde los combates habían sido especialmente violentos.

El ataque provocó la muerte de más de 9.000 personas, una cifra muy superior a la de otros naufragios famosos. Sin embargo, el episodio quedó durante décadas relegado del relato histórico, en parte por haber ocurrido del lado alemán en el final de la guerra. Hoy es considerado el mayor desastre marítimo jamás registrado.


El Wilhelm Gustloff había sido construido como buque de pasajeros antes de ser usado en la guerra.

1972 – Sangre y quiebre en Irlanda del Norte

El 30 de enero de 1972, soldados británicos abrieron fuego contra una manifestación por los derechos civiles en la ciudad de Derry, en Irlanda del Norte. El episodio pasó a la historia como Bloody Sunday y dejó 13 manifestantes muertos.

Lejos de calmar la situación, la represión profundizó la desconfianza hacia las fuerzas de seguridad y aceleró la radicalización del conflicto norirlandés. El hecho se convirtió en un símbolo del enfrentamiento entre comunidades y del fracaso de las respuestas represivas, marcando una escalada de violencia que se prolongaría durante décadas.

A lo largo de casi cuatro siglos, el 30 de enero concentró decisiones y tragedias que redefinieron el poder político, la legitimidad de los gobiernos y la convivencia social. Un mismo día, distintos momentos históricos y un patrón común: puntos de quiebre que cambiaron el rumbo de la historia mundial.