La discusión sobre el nuevo Régimen Penal Juvenil ingresó en una zona de turbulencia política. Aunque el gobierno de Javier Milei busca aprovechar el impulso de las legislativas para bajar la edad de imputabilidad a los 13 años, sus socios estratégicos en el Congreso ya marcaron un límite infranqueable: los 14 años.

Dentro del oficialismo, las voces no son unánimes. Mientras la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, sugirió que la edad debería ser "incluso menos" de 13 años, los sectores más dialoguistas de La Libertad Avanza saben que forzar ese nùmero podría dejarlos con las manos vacías.
El PRO, la UCR y la Coalición Cívica ya habían consensuado un dictamen en mayo de 2025 que fijaba el umbral en los 14 años, además de reducir las penas máximas para delitos graves. Con el recambio parlamentario, ese texto perdió estado parlamentario y la negociación debe volver a empezar, pero los aliados no están dispuestos a ceder terreno.
Desde la bancada que conduce Cristian Ritondo argumentan que no existe un consenso médico o psicológico que garantice que un chico de 12 o 13 años comprenda plenamente la criminalidad de sus actos. Además, advierten sobre un problema logístico crítico: la falta de infraestructura para alojar a nuevos internos.
“Bajar la edad a 13 años duplicaría la población de internos de un día para el otro. La ley nacería muerta sin lugares adecuados”, explican desde el bloque amarillo. Ante este escenario, el oficialismo quedaría lejos de alcanzar el quórum de 129 diputados si decide ignorar el reclamo de sus socios.
💬 Romina, mamá de Jeremías: "Ver cómo los asesinos de mi hijo están en su casa es terrible"
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En medio de la rosca legislativa, la senadora Patricia Bullrich sumó presión emocional y política al reunirse con la madre de Jeremías Monzón, el adolescente de 15 años asesinado por tres menores en Santa Fe. Dos de los atacantes, de 14 años, son actualmente inimputables.
"Lo vamos a tratar y va a ser ley en el corto plazo", sentenció Bullrich. Para la exministra, el caso es el ejemplo de por qué el cambio legal no puede esperar más. Sin embargo, la advertencia de la UCR es clara: por querer "jugar a fondo" con los 13 años, el Gobierno corre el riesgo de perder la oportunidad histórica de aprobar una reforma que ya tiene un consenso mayoritario en los 14.
TM