La nueva dirigencia de Newell’s Old Boys de Rosario, encabezada por Ignacio Boero, expuso la delicada realidad financiera del club. Confirmaron el inicio de una auditoría para detectar irregularidades de la gestión anterior, revelaron un salto histórico en la recaudación tras recortar entradas de protocolos y explicaron la delicada situación económica.
Con una deuda que ronda los 35 millones de dólares, el vicepresidente Juan Manuel Medina y el tesorero Camilo Cristiá brindaron una conferencia de prensa donde delinearon el plan de acción para sanear las cuentas y recuperar la institucionalidad.
"La situación económica del club es muy dura", admitieron sin rodeos. En este contexto de emergencia, la dirigencia confirmó el inicio de una auditoría profunda que buscará "escarbar para encontrar las irregularidades" de la gestión saliente.
Se espera que los resultados preliminares estén listos para principios de mayo, con el objetivo de entender los motivos del deterioro y tomar medidas legales si fuera necesario.
Para enfrentar este pasivo monumental, la dirigencia no descarta ninguna herramienta financiera. "Estamos buscando soluciones, una es el fideicomiso", adelantó Cristiá, reconociendo que los ingresos actuales dependen en un 70% de la masa societaria, ya que los derechos televisivos se encuentran cedidos.

Una de las primeras medidas de impacto fue el recorte drástico de las entradas de protocolo. Según reveló Medina, esta decisión generó un salto exponencial en la recaudación por venta de tickets: se pasó de 6 millones de pesos a unos 70 millones en el último encuentro, demostrando el "agujero negro" que representaban las entradas de favor en la economía diaria del club.
Además, se destacó el esfuerzo personal de los directivos, quienes pusieron avales propios para enfrentar deudas urgentes y poder operar en el mercado de pases, donde se bajó considerablemente el presupuesto del plantel profesional.
La conferencia también sirvió para aclarar la situación de dos deudas que mantienen en vilo a la tesorería leprosa, ambas provenientes de Brasil y con trabas legales complejas.
Más allá de los números, la infraestructura también es un foco de preocupación. La nueva gestión calificó el estado en que recibieron el estadio Marcelo Bielsa como "deplorable", citando problemas graves en sanitarios, accesos y servicios básicos para el hincha. Parte de los nuevos ingresos genuinos se destinarán a obras urgentes para mejorar la experiencia del socio en el Coloso.
Con la promesa de "ir a fondo" en la auditoría y el compromiso de trabajar junto a las agrupaciones opositoras, Newell's inicia un camino complejo hacia la recuperación económica, donde no se podrá descuidar para nada la inversión en el fútbol profesional.