El Hay Festival de Cartagena volvió a confirmar su lugar como uno de los principales espacios de intercambio intelectual de la región, esta vez con una conversación que funcionó también como gesto simbólico por los 50 años de EL PAÍS. La presencia de Leila Guerriero, Leonardo Padura y Juan Gabriel Vásquez, moderados por Javier Moreno, no se planteó como una mesa de consagración, sino como un ejercicio de reflexión sobre el lugar que ocupa hoy la escritura en medios de alcance transatlántico.
Lejos del tono celebratorio, la introducción del diálogo puso el foco en la práctica cotidiana del escribir: plazos, límites editoriales y responsabilidad pública. En ese marco, los tres autores coincidieron en que la columna no es un espacio de opinión libre de consecuencias, sino una forma de intervención sostenida en el debate público, especialmente relevante en contextos de fragmentación informativa y saturación de discursos rápidos.
El eje central de la conversación giró en torno a la columna periodística como un territorio híbrido entre literatura y análisis. Guerriero subrayó la importancia del rigor narrativo incluso en textos breves, mientras Padura insistió en la necesidad de escribir desde la experiencia concreta sin ceder a consignas. Vásquez, por su parte, planteó que la columna permite trabajar con la memoria y el contexto de un modo que otros formatos ya no toleran.
Ese intercambio dejó en evidencia una idea común: la escritura periódica crea continuidad en un ecosistema dominado por la discontinuidad. Para los tres, el vínculo entre América Latina y España se sostiene menos por grandes gestos institucionales que por una conversación cultural constante, hecha de textos que dialogan, discrepan y se responden a lo largo del tiempo.
Al ritmo del #haycartagena26 con la La Pambelé. @AlcaldiaCTG @Ipcc_Cartagena #salsabrava #música #cartagenacolombia #hayfestival pic.twitter.com/qEUNLcXLAF
— Hay Festival Esp (@hayfestival_esp) January 30, 2026
En el tramo final, la discusión se desplazó hacia las condiciones actuales del espacio público. La aceleración de las redes sociales y la lógica de la viralización fueron señaladas como fuerzas que presionan sobre el sentido mismo de la escritura reflexiva. Frente a eso, los autores defendieron la lentitud consciente de la columna como una forma de resistencia cultural.
Sani Ladan y @karima_ziali , en conversación con @DiegoAretz , reflexionaron sobre África, migración y narrativas no hegemónicas en #HayCartagena26.@OpenSociety @ACEcultura #África #nohegemónica #migración pic.twitter.com/xYw33K2486
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El cierre dejó una conclusión implícita pero clara: en un escenario de polarización y simplificación, el periodismo de firmas sigue siendo una herramienta clave para sostener matices y construir puentes. No como nostalgia del pasado, sino como una apuesta vigente por una conversación más compleja entre lectores de ambas orillas del Atlántico.