01/02/2026 - Edición Nº1090

Internacionales

Historia espacial

El día que la NASA mandó al chimpancé Ham al espacio y cambió la historia

31/01/2026 | El vuelo del chimpancé Ham en la misión Mercury-Redstone 2 permitió validar la capacidad de operar en microgravedad antes de enviar astronautas.



El 31 de enero de 1961, Estados Unidos dio un paso decisivo en la carrera espacial al enviar al espacio al chimpancé Ham a bordo de la misión Mercury-Redstone 2. El experimento, impulsado por la NASA, buscó comprobar si un ser vivo podía realizar tareas simples bajo condiciones extremas de lanzamiento, ingravidez y reentrada, en un contexto de competencia tecnológica directa con la Unión Soviética.

El vuelo se produjo cuando el programa Mercury aún estaba en fase de prueba y el país acumulaba retrasos frente a los avances soviéticos. A diferencia de misiones puramente técnicas, la de Ham incorporó un componente cognitivo: evaluar si el estrés físico y psicológico del espacio afectaba la capacidad de respuesta, un factor clave para autorizar misiones tripuladas.

Estados Unidos 


Estados Unidos es un país de 50 estados que ocupa una extensa franja de América del Norte, con Alaska en el noroeste y Hawái que extiende la presencia del país en el océano Pacífico. 

Un experimento con objetivos precisos

Ham había sido entrenado para accionar palancas y responder a señales luminosas y sonoras dentro de la cápsula. Durante los poco más de 16 minutos que duró la misión, el chimpancé cumplió correctamente las tareas asignadas, incluso cuando la nave experimentó una aceleración mayor a la prevista y una trayectoria más extensa de lo planificado.

La cápsula alcanzó una altitud superior a los 250 kilómetros y amerizó lejos del punto estimado, con un impacto más brusco de lo deseado. Aun así, Ham fue rescatado con vida y en condiciones estables, lo que permitió a los ingenieros confirmar que los sistemas de soporte vital y control funcionaban de manera aceptable.

El camino hacia el primer vuelo humano

El éxito de Mercury-Redstone 2 despejó dudas críticas dentro del programa espacial estadounidense. Apenas tres meses después, Alan Shepard se convertiría en el primer ciudadano de Estados Unidos en viajar al espacio, en una misión que se apoyó directamente en los datos obtenidos del vuelo de Ham.

Con el paso del tiempo, la utilización de animales en pruebas espaciales abrió debates éticos que hoy forman parte de la reflexión científica. Sin embargo, en el contexto de comienzos de los años sesenta, la misión de Ham quedó registrada como un hito temprano que permitió reducir riesgos humanos y acelerar el ingreso de Estados Unidos en la exploración espacial tripulada.