18/03/2026 - Edición Nº1135

Internacionales

Presión energética

Estados Unidos endurece su presión sobre Cuba: qué cambia con el petróleo

01/02/2026 | Una orden ejecutiva habilita sanciones a terceros países que abastezcan de crudo a la isla y abre una nueva fase de tensión hemisférica.



Estados Unidos dio un nuevo paso en su estrategia de presión sobre Cuba al formalizar un esquema de sanciones indirectas que apunta al corazón de la economía isleña: el suministro de energía. La decisión se produce en un contexto de fragilidad estructural del sistema eléctrico cubano, con apagones prolongados y una dependencia casi total del petróleo importado para sostener el transporte, la industria y los servicios básicos.

La medida no introduce un embargo clásico, sino un mecanismo de castigo comercial a terceros países que comercien crudo con La Habana. Este giro amplía el alcance del conflicto más allá del vínculo bilateral y convierte el tema energético en un instrumento de coerción geopolítica, con impacto directo sobre las relaciones de Estados Unidos con América Latina y el Caribe.

Cuba 


Cuba, oficialmente República de Cuba, es un estado soberano, insular, ubicado en las Antillas del mar Caribe. El territorio está organizado en quince provincias y un municipio especial con La Habana como capital y ciudad más poblada.

El dispositivo de presión indirecta

El núcleo de la nueva política reside en la posibilidad de imponer aranceles a productos de países que suministren petróleo a Cuba. La herramienta, de aplicación flexible, permite a Washington graduar la presión según el actor involucrado, combinando sanción económica y señal política. No se trata solo de reducir barriles, sino de elevar el costo estratégico de sostener a la isla.

En ese esquema, México aparece como uno de los países más expuestos. Sus envíos recientes de crudo y combustibles colocan a su gobierno ante una disyuntiva compleja entre la cooperación energética regional y la preservación del acceso privilegiado al mercado estadounidense. El mensaje implícito es que la neutralidad energética deja de ser una opciónen el nuevo escenario.

Impacto político y horizonte regional

Para Cuba, la ofensiva amenaza con profundizar una crisis ya existente. Menos combustible implica menor generación eléctrica, caída de la producción y mayor deterioro social. La Habana denuncia una estrategia deliberada de asfixia, mientras intenta diversificar proveedores en un mercado cada vez más condicionado por la presión estadounidense.

En términos regionales, la decisión marca un precedente: el uso de aranceles como arma diplomática para disciplinar alianzas. Más allá del caso cubano, el mensaje alcanza a toda América Latina y el Caribe, donde la energía vuelve a ser un factor de alineamiento político. El resultado inmediato es un aumento de la tensión y la incertidumbre, con efectos que trascienden a la isla.

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