El sindicato La Fraternidad, que agrupa a los maquinistas ferroviarios, anunció este sábado que llevará adelante un paro total de trenes el próximo jueves 5 de febrero debido a la falta de avances en la discusión salarial con las autoridades nacionales. La medida de fuerza, que comprende la suspensión de todos los servicios ferroviarios.
El conflicto se produce en el marco de las negociaciones paritarias entre el gremio y el Gobierno, que hasta el momento no lograron resultados satisfactorios para los trabajadores. Según trascendió, los representantes de La Fraternidad reclaman una recomposición que contemple el deterioro del poder adquisitivo de sus salarios frente a la inflación, mientras que las autoridades aún no presentaron una oferta que pueda ser aceptada por la conducción gremial.
La decisión de parar los trenes se da en un contexto en el que diversos sectores del transporte y servicios públicos vienen manifestando su malestar por la falta de acuerdos salariales, generando un clima de tensión en las negociaciones entre sindicatos y el Ejecutivo.
La medida de fuerza programada para el jueves afectará a todos los servicios ferroviarios del país, lo que podría alterar la rutina de miles de pasajeros que utilizan los trenes como medio de transporte cotidiano y de larga distancia. Hasta el momento no se informó si habrá conciliación obligatoria ni si está prevista una reunión de última hora antes de la fecha anunciada.
La historia ferroviaria argentina está atravesada por conflictos que marcaron época. La huelga de 1951, en pleno segundo gobierno de Juan Domingo Perón, fue una de las más significativas del siglo XX: los ferroviarios reclamaban mejoras salariales y condiciones laborales en un contexto de fuerte control estatal y alineamiento sindical con el poder. El conflicto escaló rápidamente y el Gobierno respondió con intervención directa de los ferrocarriles, detenciones y sanciones, dejando una huella profunda en la relación entre el Estado peronista y un gremio que había sido columna vertebral del movimiento obrero.
Otro capítulo emblemático fue el de Laguna Paiva, en la provincia de Santa Fe, corazón ferroviario del interior. Allí, a comienzos de los años sesenta, los trabajadores de los talleres protagonizaron una extensa huelga contra el plan de "racionalización ferroviaria", un eufemismo que implicaba cierres, despidos y el desmantelamiento del sistema. La protesta derivó en una fuerte represión y militarización de la localidad,entre los meses de octubre y noviembre de 1961. La población no se dejó amedrentar por la presecia de los uniformados y resistió. A tal punto llegó la resistencia que la ciudad se ganó el mote de "La Heroica".