02/02/2026 - Edición Nº1091

Política

La política en modo verano

La Ruta 2 como escenario: pintadas de Gebel y una jugada que incomoda a Milei y Kicillof

02/02/2026 | La instalación territorial del nombre de Dante Gebel anticipa un movimiento político que fragmenta el tablero y disputa liderazgo y electorado.



Quienes transitan la Ruta 2, principal corredor entre la Costa Atlántica, La Plata, el conurbano bonaerense y la Ciudad de Buenos Aires, comenzaron a notar en los últimos días una novedad política: inscripciones y pintadas que promocionan a Dante Gebel como candidato a presidente, acompañadas por los colores de la bandera argentina y el nombre de una agrupación que ya funciona como sello político: Consolidación Argentina.

La aparición de estas pintadas no es un dato menor. La Ruta 2 no solo conecta territorios: conecta electorados. Es una traza simbólica y estratégica, utilizada históricamente para instalar mensajes políticos de alcance provincial y nacional. Que el nombre de Gebel empiece a circular allí marca un salto cualitativo respecto a su instalación mediática.

Apunta a Milei y complica a Kicillof

El dato central es político. La irrupción del nombre de Gebel en el espacio público no se limita a disputar el oficialismo, sino que introduce un factor de tensión en dos frentes simultáneos.

Por un lado, compite con el electorado antisistema y emocional que hoy capitaliza el presidente Javier Milei, especialmente en sectores atravesados por el desencanto, la bronca y la búsqueda de liderazgos carismáticos.

Por otro, condiciona a Axel Kicillof, quien busca consolidarse como el principal y casi exclusivo referente opositor al Gobierno nacional. La emergencia de un outsider con visibilidad territorial y respaldo económico introduce una variable incómoda: fragmenta la atención pública y disputa centralidad en un escenario donde Kicillof intenta ocupar todo el espacio opositor.

De la prédica al territorio

A diferencia de otras figuras mediáticas, el fenómeno Gebel no se limita a declaraciones o rumores. Las pintadas, sumadas a acciones previas como pasacalles aéreos en la Costa Atlántica durante la temporada de verano, muestran un patrón reconocible de instalación política progresiva.

Detrás de estas acciones aparece la agrupación Consolidación Argentina, un espacio que ya comenzó a nuclear dirigentes sindicales, operadores políticos y empresarios, y que actúa como estructura embrionaria para una eventual candidatura presidencial, aun cuando Gebel no la haya formalizado públicamente.

Este avance territorial se enlaza directamente con lo expuesto semanas atrás en el programa 70-20 Hoy, conducido por Chiche Gelblung, donde un informe periodístico advirtió que Dante Gebel había dejado de ser solo un pastor mediático para convertirse en una figura observada por la política.

En aquel informe, Gelblung y el panel marcaron un punto clave: cuando el nombre de alguien empieza a circular fuera de su ámbito natural y entra en la conversación política, ya no es casualidad. Las pintadas sobre la Ruta 2 parecen confirmar ese diagnóstico.

Outsider, recursos y oportunidad

El atractivo de Gebel para ciertos sectores del poder no es ideológico sino funcional: carisma probado, capacidad de movilización, recursos económicos propios y una narrativa antipolítica que dialoga con el clima de época. En un sistema exhausto, los outsiders con dinero, estructura comunicacional y llegada emocional ya no son una rareza, sino una opción real.

Por ahora, no hay anuncio formal. Pero en política, la calle suele hablar antes que los comunicados. Y cuando un nombre empieza a aparecer pintado en rutas estratégicas, el mensaje es claro: alguien está trabajando para que esa candidatura exista.

Dante Gebel todavía no dijo “voy”. Pero alguien ya lo está diciendo por él. Y eso, en la Argentina actual, alcanza para incomodar al oficialismo, tensionar a la oposición y abrir un nuevo frente en el tablero político que viene.