Este domingo 1° de febrero comenzó con cielo ligeramente nublado en la Ciudad de Buenos Aires y el AMBA, marcando el inicio de una semana que promete picos de calor. Con una mínima de 22 grados, se espera que el termómetro alcance los 31 grados durante la tarde, bajo un cielo que se irá cubriendo gradualmente. Aunque el AMBA quedó fuera de las zonas de peligro extremo, el resto del país atraviesa una situación meteorológica dispar y preocupante.

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una alerta roja por temperaturas extremas que afecta al este de Neuquén, el norte de Río Negro y el oeste de La Pampa. Este nivel de advertencia implica que el calor puede tener efectos altos a extremos en la salud, siendo peligroso incluso para personas sanas. En paralelo, rige una alerta naranja en el oeste de Chubut y el sur de Neuquén, zonas que actualmente luchan contra diversos focos de incendios forestales.
En la provincia de Buenos Aires, el calor también se hace sentir con alertas amarillas en dos franjas específicas: el norte, incluyendo Pergamino y Junín, y el centro-sur, desde Azul hasta Bahía Blanca. Esta misma advertencia rige para el norte de Misiones, el centro de Entre Ríos y el sur de Santa Fe. Las autoridades recomiendan aumentar el consumo de agua y evitar la exposición solar en las horas pico para prevenir golpes de calor en los grupos de riesgo.
Por otro lado, la inestabilidad climática golpea al centro y norte del país con alertas por tormentas en doce provincias. El escenario más crítico se localiza en Tucumán y el sur de Catamarca, bajo alerta naranja por tormentas severas que podrían incluir granizo y ráfagas de hasta 90 km/h. Se espera que la actividad eléctrica sea intensa y las precipitaciones abundantes en cortos períodos, lo que mantiene en vilo a las autoridades de Defensa Civil de dichas regiones.