La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) anunció que postergará las medidas de fuerza que había programado para este lunes 2 de febrero, trasladando la fecha probable de la huelga general al lunes 9 de febrero para cumplir con los requisitos de la Ley de Esencialidad, que exige avisar con al menos cinco días de anticipación estas protestas en servicios considerados esenciales.
Según informaron desde el sindicato, la decisión no implica una solución al reclamo de fondo, sino una adecuación formal a la normativa vigente. A raíz de ello, la medida de fuerza principal —un paro total de actividades durante 24 horas que afectaría los servicios aeronáuticos— fue reprogramada.
ÚLTIMO MOMENTO!!
— Rodolfo Aguiar (@rodoaguiar) February 1, 2026
ANAC PAGA DE SALARIOS Y ATE POSPONE POR 5 DÍAS EL PARO EN AEROPUERTOS!!
Las autoridades del organismo saben que no alcanza sólo con pagar los salarios, se tiene que liquidar el aumento acordado. Hemos decidido posponer el paro hasta el 9 DE FEBRERO, pero esta… pic.twitter.com/s1UHPLIUMK
Aunque la huelga fue desplazada en el calendario, ATE se declaró en “estado de asamblea permanente” en las terminales aéreas, modalidad que ya comenzó a afectar la operatividad de los aeropuertos y está provocando retrasos y complicaciones en la programación tanto de vuelos nacionales como internacionales.
El conflicto se enmarca en reclamos por el cumplimiento de acuerdos salariales y denuncias gremiales relacionadas con la liquidación de haberes, incluidas quejas por la anulación de un incremento que, según los trabajadores, ya figuraba en los sistemas de pago.
Hasta tanto no se notifique formalmente la nueva fecha del paro y se avance en discusiones con las autoridades laborales, la situación aeroportuaria permanecerá tensionada, con posibilidad de más medidas parciales que sigan impactando en la puntualidad de las operaciones aéreas.
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) suele ubicarse entre los sindicatos más combativos del escenario argentino porque representa a empleados públicos de áreas sensibles —salud, educación, administración central y organismos descentralizados— que se ven directamente impactadas por políticas de ajuste presupuestario, reformas administrativas o recortes salariales.
Históricamente el gremio construyó identidad a partir de la movilización callejera, los paros y las asambleas como herramientas de presión, y mantiene una estructura federal con fuerte presencia en provincias y municipios. Esa combinación de representación amplia en el sector estatal, tradición de protesta y autonomía respecto de otros espacios sindicales lo lleva con frecuencia a confrontar con los gobiernos de turno cuando considera que se afectan derechos laborales o condiciones de trabajo.