01/02/2026 - Edición Nº1090

Política

Polémica en redes sociales

El Gordo Dan insultó al abuelo de Jeremías Monzón en X

01/02/2026 | El influencer libertario cuestionó con dureza al abuelo del joven asesinado, luego de que este reclamara instituciones de contención y formación, en lugar de castigos severos.



Un mensaje publicado hoy en la red social X por el influencer conocido como Gordo Dan generó una fuerte controversia al cargar con insultos contra Aldo, el abuelo de Jeremías Monzón, un joven asesinado en un hecho violento que conmocionó a la opinión pública. El cruce se produjo luego de que el familiar de la víctima brindara declaraciones a un medio mendocino en las que pidió la creación de instituciones que contengan a menores que delinquen, promoviendo educación y oficios en lugar de un enfoque exclusivamente punitivo.

En su publicación -en verdad un retuit- el influencer criticó con dureza esa postura y sostuvo que, ante delitos graves, la respuesta debía ser el endurecimiento de las penas y el encarcelamiento. El tono del mensaje, cargado de insultos y descalificaciones personales, provocó reacciones inmediatas entre usuarios de la plataforma, que se dividieron entre quienes avalaron la necesidad de castigos más estrictos y quienes repudiaron la violencia verbal dirigida hacia un familiar de una víctima.

Las declaraciones originales del abuelo habían apuntado a la necesidad de evitar que los centros de detención juvenil funcionen como “jaulas” y, en cambio, se conviertan en espacios de formación y contención social. Esa mirada, asociada a políticas de reinserción y prevención del delito, contrastó con el enfoque más punitivista que promovieron otros sectores en redes sociales tras el crimen.

El intercambio volvió a poner en agenda la discusión sobre cómo debe responder el Estado frente a delitos cometidos por menores de edad y hasta qué punto el debate público se ve atravesado por la polarización y la violencia discursiva en plataformas digitales. Los comentarios de los usuarios se dividen entre quienes ponen el foco en la prevención y los que ante el hecho consumado esperan castigos ejemplares.

El caso Jeremías

Jeremías Monzón fue brutalmente asesinado, lo que generó una fuerte conmoción social por la violencia del hecho y la edad de los involucrados. En redes sociales y programas televisivos, distintos referentes y comunicadores alineados con posiciones libertarias lo mencionaron como ejemplo de la necesidad de endurecer el Código Penal, bajar la edad de imputabilidad y aplicar sanciones más severas frente a delitos cometidos por menores. La exposición constante del caso, muchas veces acompañada de fragmentos emotivos o reconstrucciones dramáticas, contribuyó a instalarlo como símbolo de la discusión sobre seguridad.

Al mismo tiempo, otros sectores cuestionaron esa utilización pública del crimen al considerar que se trataba de una instrumentalización del dolor de la familia con fines discursivos y partidarios. Señalaron que la simplificación del hecho en consignas punitivas dejaba de lado debates más amplios sobre prevención, políticas sociales y funcionamiento del sistema judicial, al tiempo que advitrieron sobre los riesgos de legislar bajo el impacto de la conmoción social.