La ministra de Capital Humano de la Nación, Sandra Pettovello, defendió la reforma laboral impulsada por el Gobierno y rechazó las acusaciones que señalan un presunto recorte de derechos para los trabajadores. “Los derechos ya adquiridos no se pierden”, afirmó, y sostuvo que la iniciativa es “pro trabajador” y tiene como objetivo central proteger la fuente de empleo.
En declaraciones a Radio Rivadavia, Pettovello planteó que la legislación vigente quedó desactualizada y genera distorsiones que afectan especialmente a las pequeñas y medianas empresas. Según explicó, la resistencia al cambio responde a intereses políticos y no a una defensa real de los trabajadores. “El primer derecho es poder trabajar”, remarcó.
La funcionaria negó que la reforma avance sobre vacaciones u otros derechos históricos y aseguró que muchas críticas se basan en información falsa. En ese sentido, señaló que el temor a la litigiosidad y a indemnizaciones excesivas desincentivó la contratación formal, en particular en el sector pyme, y derivó en un mercado laboral rígido y estancado.
Pettovello respaldó sus argumentos con datos oficiales: indicó que en el tercer trimestre de 2025 la economía creció un 5,2%, pero el empleo asalariado —formal e informal— apenas aumentó un 0,1%, mientras que el trabajo autónomo creció un 6,3%. Atribuyó esa diferencia al marco legal vigente y a los cambios introducidos por la Ley Bases, y afirmó que desde 2011 no se registra crecimiento sostenido del empleo en relación de dependencia.
La ministra sostuvo que la reforma apunta a “ordenar e incentivar la formalización del trabajo” mediante la reducción de la litigiosidad y la incorporación de herramientas como el fondo de asistencia laboral, que definió como un mecanismo de resguardo para los trabajadores y de previsibilidad para los empleadores.
En otro tramo de la entrevista, Pettovello destacó la eliminación de intermediarios en los planes sociales y aseguró que esa decisión permitió que los beneficiarios cobren “con independencia”, lo que —según dijo— redujo las protestas callejeras y desarticuló estructuras que “condenaban a personas a la esclavitud”. También afirmó que la gestión puso el foco en la infancia, al ampliar la cobertura de la canasta básica y extender la protección hasta los 17 años.
Sobre el sistema previsional, advirtió que la incorporación de millones de personas sin aportes provocó un quiebre estructural y cuestionó políticas que consideró electoralistas. Finalmente, elogió el liderazgo de Javier Milei, a quien describió como una figura de convicción firme que impulsa a su equipo a avanzar con las reformas pese a la resistencia política.