El periodista Fabián Doman confirmó públicamente su salida de la televisión tras haber sido desvinculado de la programación de A24.
Lo hizo a través de un extenso descargo en redes sociales, donde cuestionó la falta de explicaciones formales por parte del canal y denunció “opacidad y anomalías” en el proceso que derivó en el levantamiento de 24 Noticias.
Según relató Doman, en diciembre de 2025 había recibido una confirmación explícita por parte del director del canal, Juan Cruz Ávila, para continuar en la grilla durante 2026, incluso con horario definido. En función de esa ratificación, aseguró haber rechazado al menos dos propuestas laborales en televisión.
Sin embargo, al regresar de sus vacaciones, se encontró con un escenario completamente distinto: una comunicación informal desde la gerencia periodística —no desde la dirección— le planteó de manera confusa una eventual continuidad limitada, que nunca fue confirmada. “Nadie me llamó. Nadie dio explicaciones”, agregó.
Doman remarcó que no discute el derecho del canal a prescindir de sus servicios, pero sí la forma. “Mi único reclamo es que, si se decide no renovar un vínculo, se comunique en tiempo y forma y por los responsables”, sostuvo, y recordó que el programa había logrado buenos niveles de audiencia, alto share en el prime time del canal y una sólida performance comercial.
La salida de Doman de la televisión se da en un momento particular de su trayectoria pública. Además de su rol como periodista y conductor, su figura quedó fuertemente marcada por su breve y conflictivo paso como presidente de Club Atlético Independiente, cargo al que llegó en 2022 y del que renunció apenas seis meses después, en medio de una profunda crisis institucional, presiones internas y amenazas que él mismo denunció públicamente.
Esa experiencia dejó una huella política y mediática que reconfiguró su perfil: de periodista clásico a figura atravesada por la exposición del poder, la gestión y el conflicto. Desde entonces, Doman se movió entre la televisión tradicional, la radio y el análisis político, con una mirada cada vez más crítica sobre los propios mecanismos del sistema mediático.
La desvinculación de A24 no es el primer conflicto de alto perfil que Fabián Doman protagoniza en el último tiempo dentro del sistema de medios. A mediados de 2025, el periodista ya había quedado envuelto en una salida escandalosa de América TV, tras fuertes tensiones internas, cruces públicos y diferencias editoriales que derivaron en su apartamiento de la pantalla.
Ese episodio coincidió con un período de alta exposición política, marcado por sus enfrentamientos verbales con el presidente Javier Milei. Desde su rol de analista, Doman fue uno de los periodistas más críticos del mandatario libertario, a quien cuestionó tanto por su estilo de conducción como por sus ataques recurrentes a la prensa, lo que derivó en respuestas directas del propio Milei en redes sociales y declaraciones públicas.
Las denuncias cruzadas, los señalamientos sobre presiones políticas y la creciente polarización del debate mediático colocaron a Doman en el centro de una disputa que excedió lo estrictamente periodístico y lo ubicó como una figura incómoda para determinados espacios de televisión abierta.
En ese contexto, su actual salida de A24 aparece, para algunos observadores del sector, como parte de una secuencia de rupturas que reflejan no solo cambios en la industria de los medios, sino también el impacto que tiene la confrontación política directa sobre la continuidad de determinadas voces en la pantalla tradicional.

En paralelo a su salida de A24, Doman viene reforzando su presencia en el ecosistema digital. En los últimos meses se sumó al proyecto de streaming Carnaval, donde explora formatos más flexibles y menos condicionados por la lógica clásica del rating televisivo.
En esa misma grilla conviven nombres como Jorge Rial, Viviana Canosa y Alejandro Fantino, entre otros, que en los últimos años protagonizaron salidas o transiciones desde la TV abierta al stream.
“No es una despedida”, dejó en claro en su mensaje. “Pronto estaré otra vez con ustedes, pero desde otra pantalla”, escribió, y anticipó que en el futuro dará más detalles sobre un proceso que, según prometió, “va a resultar sorprendente”.
Por ahora, su salida de la TV abierta vuelve a poner en discusión una regla histórica del medio —el rating como garantía de continuidad— y abre interrogantes sobre las nuevas dinámicas de poder, decisión y opacidad en la televisión de noticias.
Como muchos colegas ya saben, pero ustedes probablemente no, he sido desvinculado de la programación de A24 en 2026.
— Fabián Doman (@fabdoman) February 2, 2026
Esa noticia viene acompañada por otra, que quizás explique a la anterior: la opacidad y las anomalías que han acompañado todo el proceso.
En el mes diciembre…