El ministro de Economía, Luis Caputo, explicó la operatoria financiera utilizada por el Gobierno para afrontar el pago de intereses de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y salió a desmentir versiones que hablaban de una nueva ayuda de Estados Unidos a la Argentina.
A través de un posteo en la red social X, el funcionario calificó como “falsa” la supuesta asistencia del secretario del Tesoro norteamericano, Scott Bessent, y remarcó que se trató de una operación habitual dentro del sistema financiero internacional.
“El país está simplemente pagando los intereses al FMI. Esos intereses se pagan en Derechos Especiales de Giro (DEG)”, explicó Caputo. Y detalló: “Si se pagaran en dólares, les transferiríamos directamente los dólares al Fondo, pero como se pagan en DEG, hay que comprarlos”.
FALSO.
— totocaputo (@LuisCaputoAR) February 2, 2026
El país está simplemente pagando los intereses al FMI. Esos intereses se pagan en DEGs. Si se pagaran en dólares, les transferiríamos directamente los dólares al Fondo, pero como se pagan en DEGs, hay que comprarlos. Se los compramos a Estados Unidos porque son vendedores… https://t.co/vxWeQw3f3m
Según precisó el ministro, la Argentina adquirió los DEG a Estados Unidos, que actúa como vendedor de este tipo de activos. “Se los compramos a Estados Unidos porque son vendedores de DEG. Una operación común, que se hace a precio de mercado”, subrayó.
En ese marco, Washington transfirió a la Argentina activos por un equivalente a 808 millones de dólares, que permitieron cubrir el vencimiento de intereses con el organismo multilateral. La operación se concretó mediante un intercambio de activos de reserva internacional del Tesoro estadounidense por monedas convertibles.
De acuerdo con la explicación oficial, esta ingeniería financiera permite cumplir con las obligaciones ante el FMI sin utilizar dólares físicos de las reservas, ya que el pago se realiza directamente en DEG, la unidad de cuenta del organismo.
Desde el Palacio de Hacienda insistieron en que no existió ningún tipo de auxilio extraordinario ni asistencia política por parte de Estados Unidos, sino una transacción habitual prevista dentro de los mecanismos del sistema financiero internacional.