En la última rueda comercial de la semana pasada, las cotizaciones de las categorías destinadas al consumo en el Mercado Agroganadero de Cañuelas (MAG) se ubicaron muy cerca de los $5.000 el kilo en pie. En concreto, por un lote de novilllitos de la categoría 351-390 kilos se pagaron $4.980. Esta situación se debe a varios factores y uno de ellos es la falta de hacienda bovina, con productores que eligen ganar más kilos y retener de este modo sus animales.
Este dato no es menor: de acuerdo a datos del MAG, el volumen de hacienda comercializada durante el pasado mes de enero fue un 10% con respecto al mismo mes del año pasado. La falta de hacienda -un tema que el sector advierte desde hace mucho tiempo- finalmente comenzó a tener un impacto visible en las cotizaciones ganaderas.
El eslabón intermedio del negocio reconoció que el negocio se mueve con números en rojo. Leonardo Rafael, presidente de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (CAMYA) advirtió que la “situación es muy delicada, comprás un animal, lo faenás y del costo de ponerlo en la calle lo vendés entre 300 y 400 pesos menos”.
En declaraciones al programa Mercadovisión, por la pantalla de Canal Rural, el directivo puso esta situación en números y calculó que un novillito que se vende en Cañuelas a $4.700, una vez que es faenado y se lleva la media res a la carnicería, el matarife debe vender el kilo entre $9.500 y $9.600.
“En la calle se está vendiendo entre $9.000 y $9.200, esto no es porque el bolsillo del consumidor no lo resista, sino que no quieren poner el número que corresponde para no perder ventas”, consideró.
Rafael remarcó los altos costos que enfrentan matarifes y carniceros, con facturas de luz, gas e impuestos que cada vez son más difíciles de pagar. "Hay un problema muy grande con frigoríficos, lo único que hoy funciona -y bienvenido sea- es la producción, porque sin producción no tenemos materia prima"; remarcó.
Y agregó: "Las industrias frigoríficas no tienen un peso de inversión y lamentablemente ha crecido la informalidad en nuestra actividad".
El presidente de CAMYA concluyó que "cuesta conseguir la plata de lo que se descarga en las carnicerías, nos pasa que logramos recaudar el 80-90% del valor de la media res".
Además del menor volumen de hacienda, el otro factor que impulsa las cotizaciones en los remates es la fuerte demanda internacional.