02/02/2026 - Edición Nº1091

Política

Interna peronista

"Reina del balcón" y "pyme familiar": la rebelión de Sáenz que rompe el PJ federal

02/02/2026 | El gobernador de Salta estalló contra Cristina Kirchner y cruzó a Milani en una pelea total de identidades.



La interna del peronismo cruzó una frontera de no retorno. El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, generó ruido en el Partido Justicialista (PJ) al denunciar lo que considera un "liderazgo autoritario" ejercido por Cristina Kirchner desde Buenos Aires. Lo que comenzó como un reclamo por la intervención del partido en Jujuy escaló hacia una definición explosiva: "El PJ se convirtió en una pyme familiar".

Para el mandatario salteño, la conducción nacional dejó de ser una representación federal para convertirse en una "dictadura del pensamiento" donde se castiga a quien se atreve a disentir con las órdenes de "la señora". La suspensión de dirigentes en Jujuy, como la senadora Carolina Moisés, fue el detonante de este estallido. Según Sáenz, la estrategia centralista de elegir candidatos "a dedo" desde un departamento en Buenos Aires solo llevó al peronismo a derrotas electorales.

Ponchos contra uniformes: el duelo con Milani

La rebelión de Sáenz encontró un enemigo inesperado: el ex jefe del Ejército, César Milani. El general retirado salió al cruce tildando al gobernador de "guapo de papel" y acusándolo de ponerse "de rodillas ante Milei" mientras cuestiona a una líder que aún conserva el 30% de apoyo popular.

La respuesta de Sáenz no tardó en llegar, elevando la tensión a un plano de identidad histórica. El gobernador calificó a Milani y al entorno kirchnerista como "guapos de cuartel" y "chirolitas de turno". La disputa se resumió en un choque de símbolos: el poncho rojo de Güemes contra el uniforme militar. Sáenz defendió su prenda como un estandarte de libertad frente a las "jerarquías arbitrarias" y las "clases de historia de pacotilla" del militar retirado.

¿Qué significa esta ruptura?

Este conflicto revela tres puntos clave que marcan el futuro de la política argentina:

  • El quiebre de la verticalidad: tradicionalmente, el peronismo funcionaba bajo un mando central fuerte. Sáenz está rompiendo ese código al exigir que Cristina Kirchner "dé un paso al costado" y deje de usar al partido como una propiedad personal.
  • La liga de gobernadores y Milei: el gobernador de Salta reconoció públicamente que el presidente Javier Milei ofrece un diálogo y consenso que hoy no existe dentro del PJ. Esto sugiere un nuevo alineamiento político donde los mandatarios provinciales priorizan ciertos intereses por encima de la identidad partidaria.
  • La "policía del pensamiento": la senadora Carolina Moisés se sumó a la embestida calificando la gestión de la conducción nacional como un intento de convertir al peronismo en una "policía del pensamiento".

La gran incógnita que queda flotando en el aire es si este "basta de autoritarismo" de Sáenz es el inicio de una renovación real o simplemente el preludio de un quiebre definitivo que deje al PJ dividido en facciones irreconciliables de cara a las próximas elecciones.

TM