La apertura del período legislativo en Laboulaye dejó mucho más que promesas de gestión. Antes de que el gobernador Martín Llaryora tomara la palabra, todas las miradas se centraron en una primera fila cargada de simbolismo. El senador Luis Juez, el radical Rodrigo de Loredo y el libertario Gabriel Bornoroni se mostraron juntos por primera vez tras las elecciones de octubre, enviando una señal de unidad que el peronismo cordobés buscó esquivar durante meses.
La postal no fue una casualidad protocolar, sino una estrategia coordinada. La imagen no fue un gesto casual sino una señal deliberada hacia el corazón del poder provincial, diseñada para mostrar que las principales fuerzas opositoras están dispuestas a formar una "pinza" contra el Gobierno. Según testigos, el propio oficialismo habría asignado esos lugares contiguos para simular una "igual jerarquía" entre los tres, algo que la oposición aprovechó para mostrarse como un bloque sólido frente al mandatario.
Que miedo q le tiene Llaryora a un frente con la Libertad Avanza.
— Rodrigo de Loredo (@rodrigodeloredo) February 1, 2026
Cada uno de los protagonistas utilizó términos muy duros para calificar el presente de la provincia y la actitud del gobernador:
El eje del conflicto ya no es solo ideológico, sino que se centra en el control del dinero público. Juez defendió el rol del Tribunal de Cuentas (donde la oposición tiene mayoría) y advirtió que no convalidarán obras con sobreprecios, lo que habría provocado el visible malestar del gobernador durante su discurso.

Para entender el impacto político de este encuentro, hay que mirar más allá de la pelea tuitera. Esta unión representa un cambio de escenario por tres motivos:
El gobernador no se quedó callado y respondió con ironía desde el atril, sugiriendo que el radicalismo se está quedando sin gente y pidiendo a Milei que "les dé bola" para que finalmente se hagan libertarios. Esta agresividad discursiva es, para los analistas, la prueba de que la foto de la unidad opositora cumplió su objetivo: incomodar al poder central tras 27 años de hegemonía.
TM