03/02/2026 - Edición Nº1092

Agro

INSEGURIDAD

Tandil: advierten una “mutación” del delito rural y crean una mesa operativa multisectorial

03/02/2026 | Preocupan los crecientes robos planificados o a mano armada que tienen como blanco a productores.



La inseguridad rural en Tandil dejó de tener el rostro casi exclusivo del abigeato o del robo a pequeña escala.  En los últimos años comenzó a tomar formas más complejas, con episodios que se parecen cada vez más a los delitos urbanos: bandas organizadas, inteligencia previa y hechos que, en algunos casos, incluyen violencia contra los productores. Ese cambio de modalidad es hoy la principal preocupación de las entidades rurales y autoridades del distrito.

Aunque la cantidad de episodios no alcanza todavía la gravedad de otras zonas de la provincia, el sector advierte que la problemática “está mutando”. A los tradicionales robos menores se suman robos planificados, daños a maquinarias y situaciones que convierten al productor agropecuario en un objetivo más atractivo para el delito.

El fenómeno, además, aparece atravesado por otro problema: la falta de denuncias formales, que genera un subregistro y dificulta medir la dimensión real de lo que ocurre.

En ese contexto, el Municipio de Tandil puso en marcha la Mesa Operativa de Coordinación Rural, un ámbito de trabajo conjunto entre autoridades locales, fuerzas de seguridad y entidades del sector. El espacio fue presentado como una herramienta para mejorar la prevención y reducir los tiempos de respuesta ante emergencias en zonas rurales, apoyándose en la incorporación de tecnología.

Uno de los ejes centrales del encuentro fue la implementación del programa “Tranqueras Seguras”, un sistema de geolocalización de accesos a establecimientos rurales que ya cuenta con más de 2600 puntos cargados en el distrito. A esa herramienta se suma la extensión del sistema Centinela al ámbito rural – una aplicación para denuncias-  con el objetivo de facilitar alertas rápidas desde los teléfonos celulares de los productores.

Desde la Sociedad Rural de Tandil valoraron la creación de la mesa como un avance institucional, aunque remarcaron que las respuestas todavía resultan insuficientes frente a una problemática que se vuelve cada vez más compleja. “Hay elementos para decir que se están haciendo cosas, pero esperamos verlo en funcionamiento”, planteó su presidente, Alcides Fortunato a NewsDigitales.

El desafío, coinciden productores y autoridades, es doble: mejorar la articulación y el uso de los recursos del Estado, pero también generar confianza para que los hechos se denuncien y puedan ser abordados de manera efectiva.

Una “mutación” en el delito rural

Para Fortunato, el cambio de escenario es evidente. El dirigente describió cómo el delito típico del campo fue cediendo lugar a nuevas modalidades.

“Al típico delito rural de antes, abigeato o alguna sustracción en los establecimientos, se han ido agregando robos que se asemejan mucho a los urbanos, con operativos más violentos, ya que implican un estudio de inteligencia, la presencia de bandas y organización”, explicó.

Según su diagnóstico, el productor agropecuario comenzó a convertirse en un blanco más atractivo para los delincuentes: “Está habiendo una mutación de los fenómenos hacia convertir al productor en un objetivo más importante”, advirtió.

El dirigente reconoció que los hechos graves todavía son esporádicos, pero señaló que ya se registraron episodios con uso de armas o violencia sobre las personas. “Algunos han sido mano armada, los menos, pero ha habido. Otros se dan en momentos en que no hay gente, aprovechando la nocturnidad”, detalló.

Preocupación por la falta de denuncias de hechos delictivos

Uno de los puntos que más preocupa a las entidades rurales es la escasa cantidad de denuncias formales. Para Fortunato, esa situación termina distorsionando cualquier diagnóstico oficial.

La gente muchas veces está cansada y no quiere denunciar. Esa denuncia, al no estar, no entra en la estadística, y entonces los números que presentan las autoridades no coinciden con lo que uno se entera que ha ocurrido”, sostuvo.

Desde la Rural insistieron en que ese es un aspecto clave para poder dimensionar el problema. “Nosotros hacemos mucho hincapié en que se hagan las denuncias. Hoy se pueden hacer online, en la fiscalía, hay mil maneras. Pero muchos prefieren tirar el poncho arriba de esto”, graficó.

Además de los hechos más complejos, el dirigente remarcó que persiste una seguidilla de delitos menores que afectan la vida cotidiana en el campo

“Hay daño a las maquinarias, hasta chiquitajes: te roban los candados porque son de bronce. Es el pequeño delito pero molesto”, señaló.

Según consideró el dirigente, este tipo de episodios, aunque de menor impacto económico, contribuyen a generar una sensación de desprotección y desgaste entre los productores, que reclaman mayor presencia y prevención.

La mesa operativa como primer paso contra la nueva inseguridad

La puesta en marcha de la Mesa Operativa de Coordinación Rural fue valorada como un avance institucional. El espacio, impulsado por la Secretaría de Protección Ciudadana del municipio gobernado por el intendente Miguel Lunghi (UCR), reúne a autoridades policiales, funcionarios municipales y representantes del sector productivo.

El encuentro fue encabezado por la secretaria del área, Alejandra Marcieri, y del que participaron entre otros, el director de Coordinación Rural del Ministerio de Seguridad, Adrián Pereyra; el director provincial de Seguimiento de la Carrera Policial, Martín Torres; autoridades de la secretaría, representantes de entidades rurales del partido, el delegado rural Carlos Balbín, los delegados de Vela, Pablo Retondo; y de Gardey, Gabriela Tellería, y vecinos en representación de cada uno de los cuarteles de Tandil.

Mesa Operativa contra la inseguridad rural

Entre los dirigentes rurales, participaron el titular de la Sociedad Rural, Alcides Fortunato, representantes de FUNTALA -encargada del mantenimiento de la Patrulla Rural-  y productores de zonas como Santa Ana, Desvío Aguirre, La Patria, Azucena y Las Toscas.

“A esta mesa la presentaron como un ámbito técnico y operativo para fortalecer la prevención del delito rural. Todo lo que se haga en ese sentido nos parece perfecto”, afirmó Fortunato, aunque aclaró que el encuentro tuvo un carácter más informativo que deliberativo.

Y precisó: “No era una reunión para escuchar reclamos concretos, sino más bien para la presentación de este nuevo cuerpo”, explicó.

Entre los temas abordados se destacó la necesidad de mejorar los tiempos de respuesta ante emergencias y la articulación entre distintos organismos.

En ese marco, el programa Tranqueras Seguras fue presentado como la principal herramienta para agilizar la asistencia en el ámbito rural. El sistema permite geolocalizar accesos a los campos y dirigir con mayor precisión a policías, bomberos o ambulancias.

“Ya lleva Tandil dos mil seiscientas y pico de tranqueras geolocalizadas. Ante una emergencia, declarando ese número, se puede llegar por el camino más corto al establecimiento”, describió Alcides Fortunato.

Sin embargo, el dirigente advirtió que todavía existen déficits estructurales. “Las cámaras faltan en muchos lugares”, señaló, y mencionó problemas de conectividad en algunas zonas como “La Pastora”.

También reclamó por la falta de personal policial. “Pregunté cuándo van a volver un grupo de efectivos que les retiraron a Tandil – abocados al tradicional Operativo Sol-. Me dijeron que posiblemente a fin de marzo estarían regresando”, contó.

Pese a reconocer avances en materia de móviles y equipamiento, fue prudente: “Están bastante bien provistos, pero nunca es bastante. A nosotros nos parece poco todo y hay que pelear para que esto funcione” evaluó.

“Hay elementos para decir que se están haciendo cosas. Esperamos verlo en funcionamiento” concluyó el titular de la Sociedad Rural de Tandil.