Juan Pedro "Pipa" Gutiérrez, exjugador de la selección argentina de básquet y actual consultor deportivo, pasó por El Living de NewsDigitales y recordó los puntos más importantes de su carrera.
Con respecto a sus primeros años en Obras Sanitarias, reconoció que “el primer año me costó mucho, no tanto la adaptación a la ciudad, sino al ritmo de entrenamiento. En 9 de Julio era mucho más recreativo lo que yo hacía, acá era más competitivo, más formativo”.
“De repente era esto de que estabas en un club en el que una vez por mes venían dos jugadores más altos que yo y había que competir por tu lugar, por todo, hasta que un poco le fui agarrando la mano. Me costó más lo deportivo que todo lo otro” detalla Pipa.
Con respecto a sus mejores años desde lo deportivo, Pipa Gutierrez no duda y afirma que “entre 2008 y 2013 más o menos fueron mis mejores años. Al mismo tiempo, en medio de esos años, tuve un momento muy malo, que hoy mirando para atrás, lo considero clave en mi vida”.
En ese sentido, dijo que lo ayudó muchísimo a aprender "un montón de cosas, a resolver un montón de situaciones", pero "fue un momento que disfruté mucho: los Juegos Olímpicos, a nivel deportivo, son lo más lindo que me pasó”.
“Independientemente de ganar o no ganar la medalla, vivir esa experiencia es una de las cosas que más atesoro, y que, bueno, me dan la oportunidad, al terminar mi carrera, de encontrar un montón de puertas abiertas, así que lo valoro mucho” agregó.

Con respecto a qué le deja esa histórica selección al deporte argentino, Gutierrez señaló: “Hay un montón de valores positivos en la práctica del deporte, de comportamientos dentro de la cancha, de comportamientos de equipo. Hoy podés escuchar a varios de esos jugadores y son ejemplos de liderazgo, de construcción de equipo y un montón de cosas que están más allá de haber ganado la medalla, que también, obviamente, ayuda”.
Pipa comparó ese equipo con el de Lionel Scaloni en Qatar: “En el último Mundial de fútbol, vimos algo similar, un grupo unido, jóvenes, todos iguales. Todos queríamos que desde el entrenador hasta el utilero, les fuera bien. Nos mostraron un juego de equipo maravilloso y, además, ganaron. Es importante recordar que no se trata solo de ganar, sino también de cómo el equipo se une para conseguir el objetivo”.
El basquetbolista también habló de la adaptación al viejo continente: “Los primeros meses me costaron. Después ya con total normalidad empecé a entender la competencia y a sentirme en casa. Granada es un lugar maravilloso, o sea, tuve suerte de jugar en un lugar realmente maravilloso. La ciudad es espectacular”.
En Granda, Gutierrez compartió equipo con Nicolás Gianella, emblema del básquet de Gimnasia y Esgrima La Plata. “Con Nico nos hicimos muy amigos, jugamos juntos entre 5 y 6 años. Él también estuvo muy cómodo en Granada, muy feliz con su familia, compartimos muchísimo dentro y fuera” recuerda el exjugador de Obras Sanitarias.
En ese sentido, lamentó que “Nico me invitó a su partido de despedida, pero no pude ir porque ese día me enfermé, o sea, lo llamé al mediodía diciéndole, "Nico, perdóname, pero estoy que me caigo de una gripe. En el partido se rompió un tablero en la cancha. La verdad es que fue una noche muy linda, primero porque Nico tuvo el homenaje que merecía”.