El Gobierno nacional mantiene a esta hora una reunión con el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, en el marco de la ronda de contactos que impulsa el Ejecutivo para sumar respaldos al proyecto de Reforma Laboral que busca tratar durante las sesiones extraordinarias del Congreso.
El encuentro se desarrolla en Casa Rosada y es encabezado por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, junto al ministro del Interior, Diego Santilli, uno de los principales articuladores políticos del oficialismo con los mandatarios provinciales.
La reunión con Ziliotto se inscribe en la estrategia del Gobierno de tender puentes con gobernadores que mantienen una relación distante con la Casa Rosada, pero que se muestran dispuestos a dialogar en medio de la negociación legislativa.
El objetivo central del Ejecutivo es reunir los votos necesarios para avanzar con el proyecto de “Modernización” Laboral, una de las iniciativas prioritarias del presidente Javier Milei, que podría llegar al recinto del Senado la próxima semana si se consolida el respaldo político.
El mandatario pampeano llegó a Casa Rosada cerca de las 10, luego de que la audiencia fuera suspendida en dos oportunidades anteriores, primero por cuestiones personales y luego por las complejas condiciones climáticas que afectaron a su provincia.
Desde el entorno oficial destacaron que el encuentro se realiza por pedido de Ziliotto en la sede del Gobierno nacional y no en La Pampa, un dato que fue leído como una señal de apertura al diálogo institucional.
Más allá de la Reforma Laboral, el gobernador volvió a plantear el reclamo por la deuda previsional que la Nación mantiene con La Pampa, estimada en unos 400.000 millones de pesos por el déficit de la caja jubilatoria provincial.
La Pampa integra el grupo de 14 provincias que no transfirieron sus sistemas previsionales a la Nación y que reclaman pagos mensuales actualizados por parte de la ANSES, un punto que vuelve a tensionar la negociación política.
Desde el entorno de Ziliotto aclararon que no hay una postura cerrada sobre la reforma. “No nos preocupa el tema. Seguramente es necesaria, pero hay que ver para qué y cómo. Si la idea es precarizar, no estamos de acuerdo”, señalaron fuentes cercanas al gobernador.