El caso de Nahuel Gallo, el joven argentino desaparecido en Venezuela desde diciembre de 2024, atraviesa horas decisivas. Así lo expuso la abogada venezolana Yaritza García, suegra y representante legal de Gallo, durante su participación en el programa 70-20 Hoy, conducido por Chiche Gelblung y Mercedes Cordero, con producción integral de Red Cube.
En la entrevista televisiva, García confirmó que el joven está con vida, aunque aclaró que no existe hasta el momento ninguna notificación oficial por parte del Estado venezolano sobre su situación judicial o lugar de detención. La afirmación, realizada con extrema cautela, reactivó las expectativas familiares y diplomáticas en un contexto marcado por movimientos recientes del régimen chavista.
El eje central del análisis planteado en el programa fue la reciente liberación de Gustavo Rivara, ciudadano argentino que permanecía detenido en Venezuela y fue excarcelado sin explicaciones públicas detalladas. Ese antecedente abrió un nuevo escenario: la posibilidad de que el caso Gallo forme parte de una serie de liberaciones selectivas, manejadas con absoluto hermetismo por el régimen.
Sin confirmar negociaciones ni gestiones formales, el caso Rivara funciona como señal política: demuestra que existen detenidos extranjeros que permanecen fuera de todo registro oficial y que, de manera repentina, pueden ser liberados. Para la familia de Nahuel Gallo, ese dato resulta clave.

García fue clara al describir la paradoja del caso: “Oficialmente no tenemos ninguna información de la autoridad, del poder judicial ni de ningún organismo público”. El hábeas corpus presentado en 2025 nunca fue tratado, y no existe constancia del ingreso de Gallo a Venezuela ni de una detención formal.
Desde el punto de vista jurídico, explicó, la figura sigue siendo la de desaparición forzada, ya que el Estado no reconoce su custodia ni su paradero. Sin embargo, a diferencia de meses anteriores, ahora existen indicios indirectos que permiten sostener que el joven continúa con vida, a partir de datos aportados por familiares de otros detenidos recientemente liberados.
Consultada sobre posibles centros de detención, la abogada evitó afirmaciones concluyentes, aunque recordó versiones que ubicarían a Gallo en el centro de detención Rodeo I a fines de 2024. “Tenemos que esperar a que él aparezca para saber qué pasó realmente”, sostuvo.
El tratamiento del caso en 70-20 Hoy puso el foco en esa tensión: mientras el silencio oficial persiste, la expectativa crece. La liberación de Rivara marca un punto de inflexión y refuerza la idea de que el destino de Nahuel Gallo podría definirse en las próximas horas o días.
“Ni como abogada ni como suegra me dieron nunca una sola información concreta”, resumió García. Hoy, esa ausencia de datos convive con una esperanza renovada: que el caso deje de ser un expediente invisible y se transforme, finalmente, en una liberación.