En un movimiento político que busca exhibir músculo de gestión frente al recorte de fondos nacionales, el gobernador Axel Kicillof encabezó este martes una amplia firma de convenios. A través de Provincia Leasing, se repartieron más de $6.871 millones entre 13 municipios, logrando una transversalidad que incluyó desde el núcleo duro de La Cámpora hasta una intendenta alineada con el esquema PRO-LLA.

La protagonista fue Fernanda Astorino Hurtado, jefa comunal de Capitán Sarmiento, quien se desmarcó de la intransigencia opositora para garantizar maquinaria y equipamiento para su distrito. Junto a ella, el mapa del reparto abarcó a figuras de La Cámpora como Eva Mieri (Quilmes) y Iván Villagrán (Carmen de Areco), además de radicales y peronistas distanciados de la conducción provincial.

Durante el acto en el Salón de los Acuerdos, Kicillof no ahorró mensajes hacia la Casa Rosada. El mandatario aseguró que la banca pública estará "siempre al servicio" de los distritos, marcando un contraste directo con la parálisis de la obra pública nacional. La banca pública se convirtió en el principal pulmón de financiamiento para los municipios en medio del parate de la obra nacional, una situación que resonó entre los intendentes presentes que hoy sufren la falta de transferencias.
Por su parte, el presidente del Banco Provincia, Juan Cuattromo, detalló que el 71% de estos fondos se destinan a la compra de bienes de capital como ambulancias y retroexcavadoras. La línea permite financiar hasta el 100% del valor del bien en 48 cuotas, un alivio financiero que hoy resulta inexistente en el sector privado para la mayoría de las comunas bonaerenses.
La lista de beneficiados incluyó a ciudades clave como Tigre, Morón, Azul y Ramallo. Con esta jugada, Kicillof busca consolidarse como el "protector" de la autonomía municipal, incluso de aquellas que votaron por el cambio de signo político. La estrategia es clara: mostrar que, mientras la Nación recorta, la Provincia sigue equipando los hospitales y las calles de los 135 distritos, sin distinguir colores partidarios en la urgencia de la gestión.
TM