07/02/2026 - Edición Nº1096

Internacionales

Tragedia migratoria

Catorce muertos tras choque entre guardacostas y bote frente a Quíos

04/02/2026 | Un incidente ocurrió durante un operativo marítimo cerca de una isla griega y dejó decenas de sobrevivientes.



Al menos 14 migrantes murieron luego de que una embarcación precaria en la que viajaban chocara con un patrullero de la guardia costera durante un operativo de control en el mar Egeo, frente a la isla griega de Quíos.

Según informaron autoridades marítimas, el bote fue detectado cuando se dirigía hacia la isla y se le ordenó regresar. En ese contexto, quienes conducían la lancha realizaron maniobras bruscas, lo que derivó en una colisión directa con el barco oficial. El impacto provocó que varias personas cayeran al agua.

Hasta el momento se confirmó el rescate de 24 sobrevivientes, mientras que dos agentes resultaron heridos y debieron ser trasladados a un hospital. Testigos indicaron que entre 30 y 35 personas viajaban a bordo, por lo que no se descarta que haya más víctimas.

Operativo de búsqueda

Tras el choque, se activó un amplio despliegue de búsqueda y rescate, con participación de embarcaciones estatales, barcos privados y equipos de buceo. Las tareas se extendieron durante varias horas debido a la oscuridad y a las condiciones del mar, habituales en este tipo de cruces nocturnos.

Las autoridades señalaron que aún no se pudo determinar la nacionalidad de los migrantes, un dato frecuente en este tipo de tragedias, ya que muchos viajeros carecen de documentación o la pierden durante el trayecto.

Un cruce corto, pero letal

La ruta marítima entre Turquía y las islas griegas del Egeo es una de las más utilizadas por redes de tráfico de personas. Aunque en algunos puntos la distancia es de apenas unos kilómetros, el cruce se realiza en botes sobrecargados, sin medidas de seguridad y, en muchos casos, a alta velocidad para evitar controles.

Quíos, en particular, se encuentra a pocos kilómetros de la costa occidental de Turquía, lo que la convierte en un destino habitual para quienes buscan ingresar a Europa.

Grecia ocupa una posición clave dentro de la Unión Europea como frontera exterior del bloque. Durante la crisis migratoria de 2015 y 2016, cerca de un millón de personas llegó a sus islas desde Turquía, desbordando los sistemas de recepción y asilo. Desde entonces, las llegadas se redujeron de forma significativa, especialmente a partir de 2019, cuando el gobierno griego reforzó su política migratoria con mayores controles fronterizos, vallas y patrullajes marítimos intensivos.

Denuncias y controversias

El endurecimiento de estas medidas ha generado fuertes cuestionamientos internacionales. Grecia ha sido señalada en varias oportunidades por presuntas prácticas de rechazo en el mar y por su actuación en operativos que terminaron en naufragios.

Uno de los casos más graves ocurrió en 2023, cuando cientos de personas murieron tras el hundimiento de un pesquero en el Mediterráneo oriental. Desde entonces, organismos europeos analizan múltiples denuncias por posibles violaciones a los derechos humanos. El gobierno griego niega estas acusaciones y sostiene que actúa conforme al derecho internacional, priorizando la seguridad marítima y el combate a las mafias de tráfico de personas.

La tragedia frente a Quíos vuelve a exponer que, pese a la caída de las cifras oficiales, la migración irregular hacia Europa sigue siendo extremadamente peligrosa. Cada año, miles de personas arriesgan su vida en el mar empujadas por la guerra, la pobreza o la falta de oportunidades, mientras los Estados enfrentan el desafío de combinar control fronterizo, rescate humanitario y respeto por los derechos fundamentales.