04/02/2026 - Edición Nº1093

Internacionales

Libertad de prensa en Venezuela

Secuestro de Álvaro Algarra en Caracas: qué se sabe del corresponsal de DW

04/02/2026 | El corresponsal fue retenido por agentes del régimen y permanece en paradero desconocido, según denuncias difundidas en redes y ámbitos periodísticos.



La denuncia por el secuestro del periodista Álvaro Algarra encendió alarmas en el ámbito internacional y volvió a poner el foco sobre la situación de la libertad de prensa en Venezuela. Según las denuncias difundidas en redes sociales y por referentes opositores, el comunicador fue interceptado por agentes del régimen mientras realizaba su labor periodística en Caracas y desde entonces se encuentra en paradero desconocido.

Algarra se desempeñaba como corresponsal de la cadena alemana Deutsche Welle y cubría temas políticos vinculados a la transición venezolana y a la relación del país con actores internacionales. La ausencia de información oficial sobre su situación y la falta de respuestas por parte de las autoridades profundizan la preocupación sobre su integridad física y jurídica.

Venezuela 

Escalada represiva contra la prensa

El secuestro de Algarra se inscribe en un contexto de endurecimiento del control estatal sobre el periodismo independiente. En los últimos meses, se multiplicaron las denuncias de detenciones arbitrarias, hostigamiento y persecución judicial contra comunicadores que informan sobre temas sensibles para el poder político.

Organizaciones de derechos humanos vienen advirtiendo que el periodismo se ha convertido en uno de los principales blancos del aparato represivo. La retención de un corresponsal extranjero marca un salto cualitativo en ese proceso y expone el deterioro acelerado de las garantías básicas para el ejercicio de la profesión.

Impacto internacional y reclamos

El caso de Álvaro Algarra generó repercusión inmediata fuera de Venezuela y abrió una nueva fase de presión diplomática sobre el gobierno interino. La detención de un periodista vinculado a un medio internacional agrava el aislamiento externo del país y refuerza las denuncias sobre violaciones sistemáticas a la libertad de expresión.

Mientras continúan los reclamos por su aparición con vida y su liberación inmediata, el episodio vuelve a colocar a Venezuela bajo escrutinio global. El secuestro de Algarra no solo pone en riesgo a un periodista, sino que envía un mensaje intimidatorio al conjunto de la prensa y a la comunidad internacional.