04/02/2026 - Edición Nº1093

Política

Tensión en Congreso

Detención, liberación y regreso: el gesto del padre Paco frente al Congreso

04/02/2026 | El sacerdote Francisco “Paco” Olveira fue detenido este miércoles en las inmediaciones del Congreso mientras participaba de la tradicional marcha de jubilados



El sacerdote Francisco “Paco” Olveira, conocido por su activismo social con el colectivo Curas en Opción por los Pobres, fue detenido este miércoles 4 de febrero durante la habitual marcha de jubilados frente al Congreso de la Nación. La detención se produjo en medio de las protestas semanales que reclaman mejores condiciones económicas y previsionales para las personas mayores.

Legisladores del bloque Unión por la Patria (UxP) se acercaron al lugar para acompañar al sacerdote y exigieron su inmediata liberación, al considerar que la detención —efectuada por efectivos de la Policía Federal Argentina bajo el cargo de “resistencia a la autoridad”— fue injustificada. Entre los diputados presentes estaban Eduardo Valdés, Paula Penacca, Jorge Taiana, Teresa García y Lorena Pokoik, quienes difundieron videos de la detención en sus redes sociales como parte de la protesta y para aportar pruebas al fiscal actuante, Horacio Peix. Minutos después, el sacerdote recuperó su libertad.

La marcha de jubilados que se realiza cada miércoles en reclamo de una recomposición de haberes y mayores apoyos sociales ha sido escenario de tensiones y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad en múltiples ocasiones, con operativos en los que se emplearon protocolos antipiquetes y, en ocasiones, gases lacrimógenos y detenciones.

Quién es el padre Paco Olveira

El padre Francisco “Paco” Olveira es un sacerdote católico identificado con el espacio de Curas en Opción por los Pobres, un colectivo de religiosos que desarrolla trabajo pastoral y social en barrios vulnerables y que suele participar de reclamos vinculados a derechos sociales, pobreza y exclusión.

Con presencia frecuente en movilizaciones y actividades comunitarias, Olveira se volvió una figura pública por su perfil activo en temas políticos y sociales, combinando su rol religioso con una fuerte intervención en debates sobre desigualdad, políticas económicas y el rol del Estado.