El peronismo de la provincia de Buenos Aires se encuentra ante un momento crucial de su organización interna, convocado a definir quiénes ocuparán los cargos de mayor peso político en el Senado provincial en un contexto donde las tensiones entre distintas facciones son una constante. Bajo la consigna que evoca la frase latina “si quieres la paz, prepárate para la guerra”, el partido busca una salida negociada que permita avanzar hacia la unidad partidaria de cara a 2027, aunque con un panorama de acuerdos complejos y ambiciones cruzadas entre sus dirigentes.
Uno de los principales puntos en discusión es la ocupación de las vicepresidencias de la Cámara alta, posiciones que tradicionalmente acompañan a la presidenta del cuerpo, Verónica Magario. En esa puja, La Cámpora y sus aliados, junto al massismo, promueven al histórico jefe comunal de José C. Paz, Mario Ishii, mientras que el kicillofismo impulsa al jefe comunal con licencia y senador Germán Lago.
A este conflicto se suma el interés del exministro de Seguridad, Sergio Berni, por recuperar un espacio de poder que hasta diciembre pasado ocupaba el ahora diputado provincial Luis Vivona. Asimismo, el cargo de jefe de bloque peronista, que implica conducción política de los 24 senadores justicialistas y la posibilidad de asegurar quórum propio, también está en la mira de diferentes sectores.
Para esa importante posición, desde el Movimiento Derecho al Futuro proponen a Ayelén Durán, mientras que referentes de La Cámpora como Emmanuel González Santalla o Fernanda Raverta pelean por asumir ese rol y al mismo tiempo fortalecer sus perfiles de cara a futuras candidaturas municipales.
Más allá de la puja por las jefaturas, el peronismo bonaerense también debe resolver otros cargos clave, como la Secretaría Legislativa -vacante tras el fallecimiento de Luis Lata- y la Secretaría Administrativa, hoy en manos de Roberto Feletti y objeto de interés por parte de sectores orgánicos del partido.
El desenlace de estas negociaciones será determinante para la cohesión interna del PJ provincial y su fuerza institucional de cara a los desafíos políticos que se vienen. Más allá de los casilleros que tiene que llenar hoy, la cabeza del PJ bonaerense ya está pensando en 2027.