El Parque Nacional Iguazú vuelve a ser escenario de una noticia que genera esperanza en la comunidad científica internacional: el avistamiento de dos nuevas crías de yaguareté junto a su madre, Janaína. El registro fue captado por las cámaras trampa del Proyecto Onças do Iguaçu en el sector brasileño del área protegida, en Foz de Iguazú, y aunque las imágenes corresponden a diciembre de 2025, su reciente difusión confirma la vitalidad de la especie en uno de sus últimos refugios.

Este evento reproductivo no es solo un hecho aislado, sino que representa un avance crítico para la protección del gran felino sudamericano, actualmente catalogado en peligro de extinción y bajo un monitoreo binacional constante entre Argentina y Brasil.
La protagonista de esta historia, Janaína, se convirtió en una pieza fundamental para los investigadores desde su primera identificación en 2018. Con la aparición de estos dos nuevos cachorros, la hembra alcanza un récord excepcional al documentar su quinta camada bajo seguimiento técnico, tras haber tenido crías de forma sostenida en 2019, 2021, 2023, 2024 y ahora 2025.

Esta frecuencia reproductiva es un fenómeno poco común en poblaciones tan fragmentadas y reducidas, lo que posiciona a Janaína como la madre más prolífica registrada en la región de la Mata Atlántica, un ecosistema donde cada nuevo ejemplar es vital para garantizar la variabilidad genética y la supervivencia a largo plazo de la especie.
El éxito de este monitoreo resalta la importancia del trabajo coordinado en la frontera, donde la tecnología de las cámaras trampa permite documentar la vida secreta de estos depredadores sin interferir en su comportamiento natural. La salud de la población de yaguaretés es considerada un indicador del estado de conservación de todo el ecosistema; que Janaína logre criar exitosamente a sus descendientes año tras año sugiere que el Parque Nacional Iguazú aún conserva las condiciones de hábitat y disponibilidad de presas necesarias.