El Club Atlético Banfield comienza a normalizar su economía y administración de la mano del presidente Matías Mariotto, que asumió al club en medio de una profunda crisis institucional y futbolística.
En este sentido, se conoció una gran noticia para el club y el equipo que dirige Pedro Troglio: se logró levantar todas las inhibiciones registradas en FIFA, quedando habilitado el Taladro para inscribir futbolistas y operar con normalidad en el mercado de pases.
“Luego de semanas de arduo trabajo y gestiones, hemos logrado el levantamiento total de las inhibiciones que pesaban sobre el club”, informó el club, que destacó el esfuerzo realizado por la dirigencia junto a los equipos legal y administrativo. La situación impedía, entre otras cuestiones, concretar incorporaciones para el plantel profesional.

Con esta resolución, Banfield podrá sumar refuerzos y desde Lomas de Zamora afirmaron que es “un paso fundamental en el proceso de saneamiento económico, sin volver a comprometerse con nuevas deudas”, una frase que marca el rumbo que pretende sostener la actual conducción.
Para destrabar la situación, el club debió afrontar y ordenar varias deudas significativas. Entre ellas, el pago de 700 mil dólares al Necaxa por la venta de Milton Giménez; 300 mil dólares correspondientes a comisiones al Insúa Group por distintas transferencias, como las de Eric Remedi y Joel Soñora; 280 mil dólares por la venta de Erik López al Atlanta United; y otros 230 mil dólares vinculados a litigios judiciales por salarios impagos.
Además, durante 2025, Banfield ya había logrado levantar otras tres inhibiciones tras acordar un pago de 1 millón de dólares a Mauricio Pugliese, titular de los derechos económicos de Roberto Brum, y regularizar deudas con Montevideo City Torque por José “Pepe” Álvarez y con León por Nicolás Sosa Sánchez.