En el mundo del fútbol, los apellidos pesan y se recuerdan de generación en generación. En el Atlético de Madrid, el “peso del apellido” recae en Giuliano Simeone, el hijo del ex mediocampista de la sección argentina y actual DT del club.
En una charla íntima con Jorge Valdano para el programa Universo Valdano, el delantero de 23 años reveló los motivos detrás de una decisión que llamó la atención de muchos: jugar sin el apellido de su padre en la espalda.
"Cuando subí al filial, era la primera vez que iba a tener un nombre atrás. Mis hermanos y mi padre usaban Simeone, pero yo siempre quise formar mi camino aparte del apellido", confesó Giuliano.
Para el menor de la dinastía, portar simplemente "Giuliano" es una forma de reivindicar su esfuerzo individual: "Por mí mismo, por mi nombre. Fue una decisión mía y me gustó. Quiero que me conozcan como Giuliano".
Uno de los temas ineludibles de la conversación fue la dinámica padre-hijo dentro del ámbito profesional. Giuliano admitió que al principio la situación puede resultar extraña para el entorno.
“Es algo que en ocasiones lo veo raro, por lo que pensarán los otros de mí". No obstante, aseguró que el trato es estrictamente profesional y sin privilegios. "Es muy natural… no sé por qué, lo disimulará muy bien", señaló entre risas, destacando que recibe las mismas correcciones y exigencias que cualquier otro compañero.
Valdano, fiel a su estilo, aportó una cuota de humor al sugerirle: "Lo mejor que podés hacer es que cuando tus compañeros hablen mal del entrenador, vos hables peor". La respuesta del joven delantero fue rápida y cómplice: "¡No tengas ninguna duda!".
A pesar de buscar su propia identidad, Giuliano no reniega de sus raíces futbolísticas. Ante la pregunta de si se considera "cholista", fue tajante: "Sí, obvio", aunque aclaró que también admira a técnicos con filosofías diferentes como Pep Guardiola y Luis Enrique.
Para ilustrar el carácter de su padre y la relación que los une, Giuliano compartió una anécdota que grafica a la perfección la mentalidad del "Cholo". "No puedo vivir con mi padre. Cuando cumplí 18 años me dijo: ‘has cumplido 18 años, retírese de mi casa y hágase hombre’", relató. Esa decisión, lejos de ser un rechazo, fue un empujón hacia la independencia y la madurez que hoy demuestra en el campo de juego.
La actualidad de Giuliano respalda sus palabras. Con 4 goles y 7 asistencias en 30 partidos esta temporada, se ha consolidado como una pieza importante en el esquema del Atlético. Su rendimiento le valió una renovación contractual hasta mediados de 2030, con una cláusula de rescisión blindada en 40 millones de euros.
En el horizonte cercano, el objetivo es claro: el Mundial 2026. Tras haber sido convocado regularmente por Lionel Scaloni, Giuliano apunta a ganarse uno de los 26 lugares en la lista definitiva.