La comunicación gubernamental en Argentina dio un giro radical hacia la confrontación directa. Con el lanzamiento de la Oficina de Respuesta Oficial, el gobierno de Javier Milei institucionalizó un mecanismo para "desmentir activamente la mentira" y exponer "operaciones" de la prensa. Este dispositivo no es una innovación local, sino una réplica deliberada del sistema de comunicación de Donald Trump.
La Oficina de Respuesta Oficial de la República Argentina fue creada para desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia las operaciones de los medios y la casta política. Porque solo “informar” no alcanza si la desinformación avanza sin…
— Oficina de Respuesta Oficial (@RespOficial_Arg) February 5, 2026
La inspiración técnica proviene de @RapidResponse47, la cuenta oficial de respuesta rápida de la Casa Blanca bajo la administración de Donald Trump. En Estados Unidos, este brazo digital se dedica a emitir reacciones inmediatas y contraataques ante críticas mediáticas, operando como un altavoz de la agenda "América Primero".
Al igual que su par estadounidense, la oficina argentina busca pasar de una comunicación pasiva a una estrategia de desmentida activa ante el avance de lo que consideran desinformación.

Mientras que en EE.UU. la cuenta es un engranaje de diplomacia digital y defensa económica, en Argentina la oficina queda bajo la órbita de Manuel Adorni y la conducción directa de Juan Pablo Carreira, conocido en redes como Juan Doe.

La creación de este búnker generó fuertes cruces en el Congreso. Diputados de la oposición, como Esteban Paulón, calificaron la iniciativa como un "Ministerio de la Verdad". Por su parte, el oficialismo sostiene que la medida es necesaria porque "informar ya no alcanza" ante la velocidad de las redes.
TM