La firma del acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos ratificó una noticia largamente esperada por los frigoríficos exportadores nacionales: la ampliación del cupo de carne vacuna con arancel preferencial a Norteamérica, que pasará de las actuales 20.000 toneladas a 100.000 toneladas anuales.
Como se recordará, en octubre del año pasado Estados Unidos anunció que ampliaría el cupo de importación de carne vacuna argentina. Los volúmenes exportados en esta cuota tiene un arancel de 10%, mientras que el resto de las operaciones que se cierran por fuera de este acuerdo se comercializan con una tasa de 36,4%.
La medida se conoció tras el anuncio de Cancillería en las redes sociales, en donde confirmaron el acuerdo comercial con los norteamericanos. “El Gobierno de Estados Unidos concederá una ampliación sin precedentes a 100.000 toneladas para el acceso preferencial de la carne bovina a su mercado”, señalaron.
En este punto, reconocieron que “esto asegura en el año 2026 un adicional de 80.000 toneladas, que se suman a las 20.000 toneladas con que ya cuenta nuestro país, lo que permitirá incrementar cerca de 800 millones de dólares las exportaciones argentinas de este producto”.
Hace algunos días, el Gobierno anunció la distribución del cupo anual de 20.000 toneladas, que se repartirá entre unos 37 frigoríficos.
— Cancillería Argentina 🇦🇷 (@Cancilleria_Ar) February 5, 2026
Con esta decisión, el presidente Donald Trump apunta a reducir los precios de venta al público de la carne vacuna en los supermercados, que según el gobierno de Estados Unidos ha llegado a niveles récords, a partir de una marcada escasez de hacienda, con consumidores que no aflojan en la demanda.
De acuerdo a datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés), las proyecciones de consumo de carne vacuna en ese país son de 13,1 millones de toneladas, con una producción estimada en 12,1 millones de toneladas. Dividido por la cantidad de habitantes de ese país -unas 340 millones de personas- el consumo de carne por habitante año es de unos 38 kilos.
Ese número no es menor y permite ver el déficit que tienen los norteamericanos en ese rubro y la necesidad de incrementar las importaciones. El otro dato a tener en cuenta es que las exportaciones de carne vacuna argentina apenas pueden cubrir el 1% del consumo norteamericano, por lo que la incidencia en los precios de venta en Estados Unidos será nulo.