Más de cincuenta años después del último viaje tripulado al entorno lunar, la humanidad está a punto de volver a rodear la Luna. La misión Artemis II será el primer vuelo con astronautas del programa Artemis y el paso previo indispensable antes de intentar un nuevo alunizaje.
El lanzamiento, originalmente previsto para febrero, fue reprogramado para marzo de 2026 luego de que se detectaran problemas técnicos durante pruebas de abastecimiento del cohete. Lejos de ser una señal de retroceso, el ajuste refleja la complejidad y la cautela que implica volver a realizar misiones tripuladas más allá de la órbita terrestre baja.

Artemis II no tiene como objetivo descender sobre la superficie lunar. Su misión será llevar a cuatro astronautas a realizar una trayectoria de ida y vuelta alrededor de la Luna, validando todos los sistemas necesarios para futuras misiones más ambiciosas.
Será el primer vuelo tripulado en las cercanías de la Luna desde Apolo 17 en 1972, cuando la exploración lunar tripulada quedó congelada durante décadas por razones políticas, económicas y estratégicas.
En esta misión se pondrán a prueba:
El desempeño de la nave Orion con tripulación a bordo
La fiabilidad del cohete Space Launch System
Los sistemas de soporte vital, navegación y comunicaciones en espacio profundo
Los procedimientos de reentrada a alta velocidad en la atmósfera terrestre
Cada uno de estos puntos es crítico antes de intentar que astronautas vuelvan a caminar sobre la Luna. El reciente aplazamiento se debió a una fuga de hidrógeno detectada durante un ensayo con combustible real. Para la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio, resolver este tipo de fallas en tierra es parte central de la filosofía de seguridad del programa.
La propia historia de las misiones Apolo estuvo marcada por múltiples retrasos, rediseños y pruebas fallidas. Artemis retoma esa tradición: avanzar con prudencia en un entorno donde el margen de error es mínimo.
Artemis II es la antesala directa de Artemis III, la misión que buscará concretar el primer alunizaje tripulado del siglo XXI, incluyendo por primera vez a una mujer en la superficie lunar. Más allá del simbolismo, el programa apunta a establecer una presencia sostenida en la Luna, utilizarla como banco de pruebas tecnológico y preparar el camino para futuras misiones humanas a Marte.
El lanzamiento está previsto desde el Centro Espacial Kennedy, con ventanas de oportunidad previstas para marzo de 2026. La fecha exacta dependerá de la finalización de las pruebas técnicas y de las condiciones orbitales.