07/02/2026 - Edición Nº1096

Internacionales

Efemérides

Inquisición en América: la red de control que España no quería mostrar

07/02/2026 | La creación de los tribunales del Santo Oficio en México y Lima marcó un giro institucional en el poder imperial.



En 1569, la Corona española dio un paso decisivo en la organización política y religiosa de sus dominios americanos: por orden del rey Felipe II se establecieron tribunales permanentes de la Inquisición en el continente. La medida no respondió a un hecho aislado, sino a la necesidad de consolidar autoridad en territorios cada vez más complejos y extensos. La Inquisición fue concebida como una herramienta de orden, vigilancia y cohesión ideológica dentro del imperio.

A diferencia de la etapa inicial de la conquista, marcada por la evangelización directa y la autoridad de órdenes religiosas, la instauración del Santo Oficio introdujo una lógica institucional más rígida. Los tribunales con sede en la Ciudad de México y en Lima —este último operativo desde 1570— centralizaron la supervisión doctrinal en los virreinatos de Nueva España y del Perú. El poder imperial comenzaba a regular la fe con estructuras burocráticas permanentes.

España 


España, país de la península ibérica de Europa, incluye 17 regiones autónomas con diversas características geográficas y culturales. 

Un control pensado para la sociedad colonial

La Inquisición en América tuvo un alcance específico. Su jurisdicción se concentró principalmente en la población europea y criolla, mientras que los pueblos indígenas quedaron en gran medida fuera de su competencia directa. El objetivo central era impedir la circulación de ideas consideradas heréticas, controlar textos prohibidos y disciplinar conductas religiosas y morales. Más que castigar desviaciones masivas, el sistema buscó prevenir fisuras ideológicas en la élite colonial.

Con el tiempo, las funciones del Santo Oficio se ampliaron. Además de la herejía, se persiguieron delitos como la blasfemia, la bigamia o la hechicería, bajo los parámetros jurídicos y culturales de la época. En 1610, la creación de un tribunal en Cartagena de Indias reforzó el entramado inquisitorial, extendiendo su influencia sobre el Caribe y el norte de Sudamérica. La Inquisición se convirtió en una red de control transregional.


La Inquisición llegó a América en 1569 como herramienta de control ideológico del Imperio español.

Legado institucional y lectura histórica

El impacto de la Inquisición en América fue duradero. Más allá de los procesos y castigos, su presencia consolidó un modelo de control ideológico que acompañó al orden colonial durante más de dos siglos. La institución contribuyó a moldear prácticas culturales, límites del pensamiento público y mecanismos de censura. La fe y el poder quedaron entrelazados en una misma arquitectura institucional.


En 1569, la Corona implantó tribunales inquisitoriales para disciplinar a la élite colonial.

Vista desde el presente, la instalación de la Inquisición en 1569 permite comprender cómo los imperios administraban la diversidad y el conflicto. No fue solo un tribunal religioso, sino una expresión de gobernabilidad en un mundo en expansión. La Inquisición fue, ante todo, un instrumento político de su tiempo, con consecuencias que marcaron la historia social y cultural de América.