Una investigación impulsada por el Ministerio de Seguridad de Nación culminó con la detención de un hombre de 59 años vinculado a una asociación ilícita millonaria. Los efectivos del Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la Policía Federal realizaron allanamientos estratégicos en San Isidro y José C. Paz, logrando desbaratar una de las células operativas de una red de ciberdelito que operaba a escala nacional.
El perjuicio económico detectado es inédito para el sector: más de 1,8 billones de pesos. La organización se especializaba en atacar a empresas agropecuarias argentinas mediante un sofisticado sistema de ingeniería financiera. El esquema comenzaba con la obtención de documentación apócrifa para conformar "carpetas" que luego eran presentadas ante entidades bancarias.

Una vez que la banda lograba la apertura de cuentas y la obtención de préstamos a nombre de las firmas afectadas, el dinero era desviado de manera sistemática. Los delincuentes convertían los fondos en activos virtuales y los transferían a billeteras digitales no identificadas para ocultar la trazabilidad del robo. Según los investigadores, los sospechosos no contaban con inscripción como proveedores de servicios de activos, operando totalmente al margen de la ley.
La pesquisa, que se inició en octubre de 2025, estuvo a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N° 3 de Pergamino, bajo la dirección del Dr. Nelson Omar Mastorchio. El fiscal solicitó la colaboración del Departamento Inteligencia Contra el Crimen Organizado para rastrear la compleja ruta del dinero digital, lo que permitió identificar a los coordinadores de la provisión de documentos falsos.
Con las pruebas recolectadas, el Juzgado de Garantías N° 1 de Pergamino, a cargo del Dr. Fernando Ariel Ayestarán, ordenó los procedimientos que derivaron en la captura del investigado de 59 años. Durante el registro del domicilio en San Isidro, la policía secuestró una notebook, dos teléfonos celulares, doce tarjetas de crédito y documentación clave que confirmaría la mecánica de la defraudación.
El detenido quedó a disposición de la Dra. María Alicia Clerc, secretaria de la causa, mientras se analizan los dispositivos electrónicos incautados. Los peritos de cibercrimen buscan ahora determinar el destino final de los tokens y la identidad de otros eslabones de la banda que aún permanecen prófugos, en lo que ya se considera uno de los golpes más grandes al sector agropecuario mediante el uso de criptoactivos.
TM