10/02/2026 - Edición Nº1099

Internacionales

Efemérides

Estados Unidos y la cámara de gas: la historia en Nevada que todavía incomoda al Estado

08/02/2026 | Nevada ejecutó por primera vez a un condenado con gas letal, abriendo un debate duradero sobre ética estatal y castigo.



El 8 de febrero de 1924, el Estado de Nevada llevó a cabo la primera ejecución con cámara de gas en Estados Unidos. El condenado fue Gee Jon, un inmigrante chino sentenciado por asesinato, cuya muerte marcó un punto de inflexión en la historia de la pena capital. El método fue presentado como una alternativa más “humanitaria” frente al ahorcamiento o la silla eléctrica, en un contexto donde el sistema penal buscaba modernizar sus procedimientos.

La ejecución tuvo lugar en la prisión estatal de Carson City, luego de que fracasara un intento inicial de administrar el gas directamente en la celda del condenado. Ante esa dificultad, las autoridades construyeron una cámara de gas improvisada, evidenciando que el experimento legal y técnico estaba lejos de ser un proceso consolidado. El episodio dejó en claro que la innovación penal avanzaba más rápido que la reflexión ética sobre sus consecuencias.

Estado de Nevada 


Nevada es un estado del oeste de Estados Unidos que se caracteriza por las grandes extensiones de desierto y por los casinos abiertos las 24 horas y el entretenimiento que hace famosa a su ciudad más grande, Las Vegas. 

Tecnología, castigo y legitimidad estatal

La adopción de la cámara de gas respondió a una lógica propia de la época: la creencia de que el progreso tecnológico podía hacer más eficiente y menos cruel la aplicación del castigo extremo. Sin embargo, los registros posteriores mostraron que el procedimiento no eliminaba el sufrimiento, sino que lo transformaba en una experiencia prolongada y visualmente perturbadora, lo que alimentó críticas crecientes desde sectores médicos, jurídicos y humanitarios.

Con el correr de las décadas, varios estados estadounidenses incorporaron la cámara de gas a su legislación, utilizándola en cientos de ejecuciones. Lejos de cerrar el debate, su expansión reforzó la discusión sobre los límites del poder punitivo del Estado y sobre si la búsqueda de métodos “más limpios” podía justificar la continuidad de la pena de muerte.


En 1924 Nevada aplicó por primera vez la cámara de gas como método de ejecución.

Derechos humanos y legado

A partir de la segunda mitad del siglo XX, el uso de la cámara de gas comenzó a declinar, desplazado por la inyección letal y por una creciente sensibilidad en torno a los derechos humanos. Organismos internacionales y tribunales cuestionaron la compatibilidad de este método con la prohibición de castigos crueles o inhumanos, reabriendo el debate sobre la legitimidad misma de la pena capital.


La cámara de gas nació como opción “humanitaria” y abrió un debate ético duradero.

A un siglo de aquella primera ejecución, el caso de Nevada sigue funcionando como referencia histórica. No solo recuerda un cambio técnico en los métodos de ejecución, sino que expone una pregunta persistente: hasta qué punto el Estado puede redefinir el castigo extremo sin poner en riesgo los principios éticos que dice defender.