Las mujeres mayores de 50 años están protagonizando una transformación cultural silenciosa que redefine el concepto de madurez en el siglo XXI. Lejos de los mandatos tradicionales de cuidado ajeno o la sobrecarga laboral que caracterizó al "empoderamiento" de décadas pasadas, este grupo etario está priorizando hoy el bienestar personal, el entrenamiento físico y la autonomía.
Un reciente informe del Centro de Investigaciones Sociales (CIS) de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) confirma esta tendencia al detectar que el deporte y el turismo se han convertido en las herramientas predilectas para reorganizar la vida después de las cinco décadas.

Los datos del estudio son contundentes y reflejan un cambio de hábito saludable: el 70,4% de las encuestadas realiza actividad física con una frecuencia de tres veces por semana o más. Según los especialistas, este fenómeno marca el paso del "hacer más" al "disfrutar más", donde el bienestar ya no se vincula a la productividad externa, sino a la recuperación de la energía y la decisión soberana sobre el propio cuerpo.
Julieta Olivera, directora del Departamento de Psicología de la UADE, señala que mientras hace veinte años el estereotipo de la mujer de esta edad estaba ligado al sedentarismo doméstico, hoy el motor es la salud física y emocional, sin necesidad de solicitar permisos externos para explorar nuevos intereses.

Este cambio de paradigma tiene un correlato directo en la industria del turismo, donde crece exponencialmente el fenómeno del "Solo Travel" y los viajes grupales de amigas. La investigación señala que sentirse fuertes y activas impulsa a las mujeres a emprender travesías más lejanas y exigentes, muchas veces motivadas por hitos vitales como el "nido vacío", jubilaciones, separaciones o duelos.
El mercado ha tomado nota de esta demanda, multiplicando las agencias que ofrecen propuestas exclusivas para mujeres mayores de 50, como es el caso del proyecto "China Fascinante", diseñado específicamente para fomentar la seguridad y la creación de nuevos vínculos en destinos exóticos.
Finalmente, el informe subraya que este giro hacia una vida más activa se enmarca en la "Década del envejecimiento saludable" promovida por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Planificar entrenamientos y travesías no es solo una actividad recreativa; es una acción que potencia neurotransmisores asociados al bienestar, fortalece la autoestima y estimula el desarrollo cognitivo.
En definitiva, las mujeres +50 están dictando una nueva norma social donde la madurez es sinónimo de libertad, movimiento y, sobre todo, una reconquista del tiempo propio.