El diputado nacional Miguel Ángel Pichetto criticó con dureza al Gobierno de Javier Milei, acusándolo de ejecutar un “plan deliberado” orientado a destruir la industria nacional. En declaraciones radiales, el dirigente de Encuentro Federal afirmó que la gestión actual impulsa un modelo económico que, en su visión, desprecia al empresariado local y prioriza una visión primario-exportadora sin considerar los intereses de los 50 millones de habitantes que integran el país.
El excandidato a vice de Mauricio Macri en 2019 sostuvo que los ataques dirigidos por el Presidente contra figuras empresariales de peso, como el CEO de Techint Paolo Rocca, y sectores productivos tradicionales como el textil, no son hechos aislados sino parte de una estrategia sistemática para “eliminar un entramado productivo” que el oficialismo considera un gasto.
Según el diputado, la política de apertura comercial impulsada por el Gobierno no sólo pone en jaque a las fábricas locales sino que representa una “mirada ideológica que atrasa dos siglos”, al favorecer un libre mercado que, en su opinión, no protege adecuadamente la producción.
En este marco, Pichetto comparó la postura oficial con el proteccionismo vigente en otras potencias económicas, y criticó que el mercado interno sea “devastado” por productos importados, especialmente desde China, que las industrias locales no pueden competir sin poner en riesgo empleos.
El legislador también arremetió contra el enfoque económico del equipo de gobierno, calificándolo de “mirada de libre comercio de la época de Adam Smith”, y cuestionó la influencia de asesores como el ministro Federico Sturzenegger en el diseño de políticas que, a su juicio, no contemplan la realidad estructural de la producción nacional.
Más allá de las críticas sectoriales, el dirigente rionegrino abordó aspectos institucionales, como la renuncia del director del INDEC, a la que calificó como un golpe a la confianza en las estadísticas oficiales, y rechazó la creación de oficinas con funciones de hostigamiento al periodismo, advirtiendo que tales prácticas podrían ser “propias de modelos autoritarios”.
Con este diagnóstico, el diputado de Encuentro Federal se posiciona como uno de los críticos más fuertes del rumbo económico del Gobierno en materia industrial, planteando un debate centrado en la necesidad de proteger la producción local frente a un contexto de apertura y liberalización crecientes.